lunes, 25 de marzo de 2013

El pueblo unido ... Presentación del libro


Presentación del libro El pueblo unido ... Mitos y realidades sobre la participación ciudadana en Chile.  Miércoles 27 de marzo en el Auditorio de la Universidad Alberto Hurtado.

jueves, 21 de marzo de 2013

Feliz Día Mundial de la Poesía


Feliz día Mundial de la Poesía

A quienes la escriben
a quienes la disfrutan
a quienes la soportan
pero principalmente a quienes la viven cada día!

Luisa

miércoles, 6 de marzo de 2013

Gabriela Mistral - Poesía Religiosa - Invitación



INVITACIÓN
Presentación del libro: Miércoles 20 de marzo a las 19:00 horas en el Auditorio del Edificio Telefónica

PRESENTA:  
Pedro Pablo Zegers

COMENTAN:
Juan Cristóbal Romero  - Poeta 
Jaime Quezada  - Poeta 

Santiago de Chile - Av. Providencia 111
Estación Metro Baquedano

lunes, 18 de febrero de 2013

El arte del Sumie


Pintora: Luisa García-Hernández



El Sumie se originó en China el siglo V.  Los artistas de la época hacían sus bosquejos con tinta china y poco a poco fueron desarrollando el arte de aclarar la tinta con agua, crómicos para obtener sombras y el sentido de las distancias.  Esta fórmula se ha conservado hasta el día de hoy con el nombre de Sumie. A través de los siglos, la gente sigue obsesionada por la belleza que crea esta pintura. El arte del Sumie consiste fundamentalmente en combinar la mayor variación posible de tonos a partir de una tinta monocroma.  A pesar de que se pueden utilizar otros colores, estos son solamente un suplemento del color negro original.  Los antiguos maestros aconsejaban a sus discípulos, "pintar con tinta negra de forma que la obra final de la impresión de color".  El aclarado progresivo del color negro, produce el efecto de vitalidad presente en este arte tan singular.

A mediados del siglo XIII llegaron a Japón los monjes de la secta "Zen", quienes desembarcaron en esta tierra como misioneros con el objeto de predicar y extender su religión.  Esta secta es ampliamente conocida por la práctica de la meditación en forma muy particular, su teoría coincide con el tema principal del Sumie, la interpretación de la naturaleza, así pues, no es de extrañar que los monjes fueran los primeros en practicar el arte de la pintura en blanco y negro como medio para expresar sus iluminaciones espirituales.
Hoy existe una gran colección de pinturas que hemos heredado de nuestros antepasados, obras que han sido realizadas en gran variedad de objetos de adornos, tales como "kakemono" (colgaduras), biombos, abanicos, puertas correderas de papel (muy típicas de las casa japonesas); y otras realizadas en tela, tal es el caso de los bellísimos kimonos japoneses.

Pinturas de Luisa García

En el siglo XV el Sumie se encuentra en la cima de su evolución, y son famosas las escuelas de Kano, y los pintores Sotatsu y Sesshu, cuyas obras representan el Siglo de Oro de la pintura japonesa, sus obras se conservan, en gran parte, en los museos nacionales y templos budistas del país.  En esta época, ya no se conforman con reproducir simplemente un objeto o paisaje, sino que se dedican a representar un mundo sublime, idealizando la suavidad, ternura y sensibilidad del japonés.  Tal fue la perfección que alcanzaron que se dice que los ratones se comieron los alimentos pintados en una puerta corredora creyendo que eran reales.

Actualmente, el Sumie es una de las artes más refinadas y populares del Japón, practicada no solamente por artistas, sino por políticos, banqueros, amas de casa, etc., o sea, por todo aquel que busque la belleza a través de la tinta monocroma.  Si a Ud. le atrae el Sumie, está invitado a participar en la práctica de un arte que no tiene barreras ni fronteras, en donde puede mezclar lo moderno y lo tradicional, y estamos seguros de que disfrutará de momentos de gran paz espiritual.

El texto ha sido copiado de:  http://cablemodem.fibertel.com.ar/japon-a-la-carta/sumie-historia.html
Las pinturas son originales de Luisa García Hernández

domingo, 6 de enero de 2013

Invitación a la poesía del Poeta Eduardo Díaz Espinoza

Visite:
http://poetaantofagastino.blogspot.com/

martes, 11 de diciembre de 2012

Nothing





Sólo mi nombre
subyace en mi
existo
en el vacío natural
e inconmesurable
de la vida

Luisa García-Hernández



viernes, 10 de agosto de 2012

II. Del diario íntimo de Gabriela Mistral

Enlaza con el artículo anterior
Cuaderno Liminar (años diversos) Pág. 33 34



Entre las razones por las cuales yo no amo las ciudades –son varias-  se halla ésta: la muy vil infancia que regalan a los niños, la paupérrima, la desabrida y también la canallesca infancia, que en ellas tienen muchísimas criaturas.


Si  yo hubiese de volver a nacer en valles de este mundo, con todas las desventajas que me ha dejado  para la vida entre urbanos mi ruralismo, yo elegiría cosa no muy diferente de la que tuve entre unas salvajes quijadas de cordillera: una montaña patrona o unas colinas, ayudadoras de los juegos, o ese mismo valle de un kilómetro de ancho y dividido por la raya del pequeño río, como una cabeza femenina.


Por conservar sentidos vívidos y hábiles, siquiera hasta los doce años, a saber distinguir los lugares por los aromas; por conocer uno a uno los semblantes de las estaciones; por estimar las ocupaciones esenciales, que son, precisamente, las bellas, de los hombres antes de conocerles las suplementarias y groseras: el regar, el podar, el segar, el vendimiar, el ordeñar, el trasquilar.


Por entrar a los libros a los diez años, contando ya con una muchedumbre de formas y siluetas legítimas, a fin de que no se amueble la mente de nombres sino de cosas: cerro, vizcacha, guanaco, mirlo, tempestad, siesta. (El campo solamente posee la madrugada y la noche, por ejemplo).


Con el deseo de recibir el alfabeto de los sonidos, antes de que me den tontamente anticipada la música adulta.



A fin de que mis manos tomen posesión concienzuda y fina de los actos de las cosas, y se me individualicen cabalmente las lanas, los espartos, las gredas, la piedra porosa, la piedra-piedra; la almendra velluda, la almendra leñosa, y muchísimos cuerpecitos más, en las palmas conscientes.



La infancia en el campo, que avergüenza como un vestido de percal a nuestra gente cursi, la he sentido yo siempre, y la considero todavía, y cada día más, como un lujoso privilegio; agradeciendo la mía y deseando delante de cualquier niño que ya se endereza, el que la tenga semejante, cargada del mismo maravilloso que me ha sustentado a mis cuarenta años.