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martes, 27 de marzo de 2012

La angustia de la lengua: Pizarnik entre los diarios y el poema

El reconocido poeta, ensayista y traductor argentino viene hasta Valdivia invitado por la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Austral de Chile.


Escrito por: Fernanda Luzzi Haussmann - Periodista Fc. Filosofía y Humanidades
Email: fernandaluzzi@gmail.com
Publicada el: 26-03-2012



Edgardo Dobry, estará en la ciudad para dictar una única conferencia sobre la poetisa trasandina, Alejandra Pizarnik, este jueves 29 de Marzo a las 11:30 horas en el Auditorio del Centro de Innovación Docente (CIDFIL).

Dobry es profesor asociado de la Facultad de Filología de la Universidad de Barcelona, dónde dicta asignaturas de literatura hispanoamericana y teoría de la literatura, además es miembro del Consejo de Dirección de la Revista Diario de Poesía, ha publicado artículos y ensayos en Argentina, España y México y su relación, pública, con Alejandra Pizarnik se remonta al 2007 cuando lanza el volumen de ensayos “Orfeo en el quiosco de Diarios”.

Claro que su vínculo con esta reconocida representante del surrealismo poético, proviene de la lectura, en paralelo, de su Diario personal y poesía, en particular del libro Extracción de la Piedra de la Locura y de algunos de los poemas póstumos, de los últimos que escribió durante su internación en un Hospital Psiquiátrico. Si bien la conferencia tratará temas atingentes a la poetisa, Dobry cree que “cualquiera que guste de la poesía puede participar y si ha leído a la autora, tanto mejor”.

Alejandra Pizarnik tuvo una vida difícil pero brillante, comenzó a publicar libros, con casi 20 años, en 1955. Vivió en París entre los años 1960 y 1964, dónde se codeó con representantes de la literatura y poesía mundial, en 1969 recibe la beca Guggenheim, la que le permitió viajar a Nueva York y en 1971 la Fullbright. En 1972, con 36 años, se quita la vida.

Edgardo Dobry fue galardonado, en el 2010, con una beca de la Fundación Guggenheim de Estados Unidos para la creación literaria. A su vez, es colaborador habitual de suplementos literarios: Babelia (El País, España) y ADN Cultura (La Nación, Argentina).

Con respecto a la poesía chilena, Dobry señala que sí la conoce, “hay muchos poetas que me gustan y sigo: entre los clásicos, el primer Neruda (el de Residencia en la tierra), Jorge Teillier, Parra, Lihn; entre los actuales, Yanko González y Pedro Araya, con quienes colaboré escribiendo un epílogo para su antología ZurDos. También Matías Ayala, por ejemplo”.

La conferencia se realizará este jueves 29 de Marzo a las 11:30 horas en el Auditorio del CIDFIL de la Facultad de Filosofía y Humanidades.



La Última Inocencia de Alejandra Pizarnik

Partir

en cuerpo y alma

partir.

Partir

deshacerse de las miradas

piedras opresoras

que duermen en la garganta.

He de partir

no más inercia bajo el sol

no más sangre anonadada

no más fila para morir.

He de partir

Pero arremete ¡viajera!


sábado, 30 de abril de 2011

Ernesto Sabato: Argentina llora su muerte

El  duelo sigue en el mundo de las letras


Ernesto Sábato
Su país llora la muerte a los 99 años del escritor Ernesto Sábato, el último mito viviente de la literatura del país sudamericano y figura fundamental en la defensa de los derechos humanos.

Argentina llora la muerte a los 99 años del escritor Ernesto Sábato, el último mito viviente de la literatura del país sudamericano y figura fundamental en la defensa de los derechos humanos.

"Se ha ido un faro de la ética", resumió el ministro de Cultura de la ciudad de Buenos Aires, Hernán Lombardi, quien consideró que éste es un buen momento para reivindicar la obra del autor del "El Túnel" y "Sobre Héroes y Tumbas", entre otras.

Sábato es "esa clase de personajes que valen la pena mirar, aprender y encontrar refugio, aunque discrepes en algunas cosas", destacó en declaraciones a la prensa.

El reconocido escritor murió en la madrugada de hoy en su casa de Santos Lugares, a las afueras de Buenos Aires, donde permanecía recluido desde hacía años a raíz de sus problemas de salud.

Elvira González Fraga, la mujer que le acompañaba desde que Sábato enviudó, en 1998, dijo que en los últimos días una fuerte bronquitis terminó de complicar su delicado estado de salud.

Debido a su ceguera, el autor se había visto obligado en los últimos años a abandonar la lectura y la escritura, y a llenar su tiempo con la pintura y otras aficiones que practicaba en su vivienda.

Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz 1980, consideró que el escritor "tuvo una vida muy fructífera y muy participativa en los problemas sociales y humanitarios".

"Aportó mucho al país y a la humanidad con su responsabilidad social, cultural y política", señaló al aludir a su rol de presidente en 1984 de la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (Conadep).

Este grupo redactó el informe "Nunca más", una obra clave que relató los horrores de la última dictadura militar argentina (1976-1983).

La dirigente política y escritora Graciela Fernández Meijide, quien integró la Conadep, destacó "el coraje y la ética" del galardonado con el Premio Cervantes en 1984.

"Ernesto era muy detallista. Quería que las cosas se hicieran muy bien y tenía mucha conciencia de la responsabilidad. Se enojaba con mucha facilidad", recordó.

El ensayista Abel Posse, con quien el fallecido escritor fundó la revista Crisis, subrayó la condición de "pensador que quiso dar solución a los problemas más complejos del mundo" de Ernesto Sábato, lo mismo que su "pasión por el tango y lo porteño".

"Intentó ser un escritor total. Tuvo el deseo de crear una gran novela argentina, como lo fue "Sobre Héroes y Tumbas". Animó la vida literaria y tuvo una apertura muy libre a los dos pensamientos de la época, el liberalismo y el marxismo", consideró.

Desde España, su amigo y colega Mario Muchnik recordó que conoció a Sábato a los 14 años y admitió que con el tiempo le llamó la atención que "la mayoría lo elogiaba en abstracto, sin saber por qué".

"Él fue mi universidad -continuó-. Me enseñó el escepticismo. No creía en nada. Me acuerdo que en una ocasión llegó una persona a una reunión en la que estábamos y comentó que estaba lloviendo, a lo que Sábato preguntó: ¿cómo lo sabe usted?".

Los organizadores de la Feria del Libro de Buenos Aires, que comenzó la semana pasada, tenían previsto realizar mañana, domingo, un homenaje a Ernesto Sábato, quien el próximo 24 de junio cumpliría 100 años.

Hace unos días, su hijo, el director de cine Mario Sábato, anunció a Efe que proyecta abrir un museo en la casa de Santos Lugares para cumplir un sueño de su padre.

La residencia "va a ser restaurada íntegramente para que puedan exhibirse los objetos de mi padre", aseguró Mario, quien el año pasado estrenó una película sobre la vida de quien en 2007 fuera propuesto como candidato al Nobel de Literatura.

Sábato será velado hoy en el club Defensores de Santos Lugares, como fue "su deseo de toda la vida", afirmó el hijo del escritor en breves declaraciones a los periodistas.

"Sé que todos comparten el dolor y la tristeza que sentimos", subrayó antes de agradecer el apoyo y la contención de sus vecinos.

"Mi padre no nos pertenecía sólo a nosotros, lo compartimos con mucha gente que lo quiso y lo necesitó. Él había dicho: "Cuando muera quiero que me velen acá para que la gente del barrio pueda acompañarme en este viaje final y recordarme como buen vecino"", aseguró.

Ernesto Sábato nació en la localidad bonaerense de Rojas el 24 de junio de 1911 y siempre ha reconocido que "el arte" le salvó del suicidio.

La fama internacional le llegó en 1961 con la novela "Sobre héroes y tumbas", y su consagración en 1974 con "Abaddón el exterminador", que fue premiada en Francia.

Esas dos obras completaron una trilogía junto a su primera novela "El túnel" (1948), que, desvalorizada en su día en Argentina, "maravilló" al novelista francés Albert Camus.

Entre los numerosos premios que recibió también figuran el Menéndez Pelayo (1997) y el Gabriela Mistral (1983), otorgado por la Organización de Estados Americanos (OEA).

Pero uno de los reconocimientos más emotivos de su vida le llegó en 2004, cuando fue homenajeado con reiteradas ovaciones durante el III Congreso de la Lengua que fue organizado en la ciudad argentina de Rosario.

Fuente: EFE

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El escritor, ensayista, físico y pintor argentino Ernesto Sabato iba a recibir un homenaje en la 37 Feria Internacional de Libro de Buenos Aires, este domingo.

Según informaron los organizadores a través la página web de la feria, el autor de “El túnel” iba a ser homenajeado mañana domingo por la tarde, en el Instituto Cultural de la Pcia. de Buenos Aires. Sin embargo, aseguraron que durante el día se confirmaría el evento.

Sabato murió este sábado 30 de abril a los 99 años en su casa de Santos Lugares, Buenos Aires, según confirmó su última esposa Elvira González Fraga. "Hace como 15 días tuvo una bronquitis y a su edad eso es terrible", señaló a los medios.

El destacado intelectual iba a cumplir 100 años, el próximo 24 de junio


Fuente:
http://www.rpp.com.pe/2011-04-30-ernesto-sabato-argentina-llora-su-muerte-noticia_360706.html

domingo, 26 de diciembre de 2010

Patrimonio Literario: Identidad Cultural de la II Región de Chile



Eduardo Díaz Espinoza


En pleno desarrollo está el proyecto "Identidad Cultural de la II Región: a través de los Creadores Literarios en el Bicentenario", que la Agrupación Artística Altazor de Antofagasta, ejecuta gracias al fondo del 2% de Cultura, del Consejo Regional.

La iniciativa consiste en la finalización de un libro de 200 páginas, que constituirá la cristalización del trabajo investigativo que dejó casi finalizado el desaparecido escritor Eduardo Díaz Espinoza, quien rescató por décadas la obra de poetas y escritores de nuestra región -o de paso en ella-, desde el siglo XIX en adelante.

La idea primordial del proyecto consiste en rescatar la producción literaria de la zona, esto es, en traer a la memoria colectiva, no sólo a los escritores más famosos, de moda o tradicionalmente conocidos, sino también aquellos anónimos, o perdidos en el tiempo, incluyendo aquellos más contestatarios que supieron no sólo de las duras vivencias en el trabajo de la pampa, en la explotación del cobre, del salitre y del hombre y la mujer nortina, sino que también fueron testigos de la aparición del feminismo y de los movimientos sociales en nuestra zona.

RECORRIDO

Según Álvaro López Bustamante - a quien la familia Díaz Monterrey y la Agrupación Altazor encargaron reconstruir, restaurar y finalizar el texto incompleto de Eduardo Díaz Espinoza - se trata de "un recorrido panorámico, que abarca la literatura local desde sus comienzos, en el siglo XIX, hasta la actividad más reciente, ya en el XXI, y constituye un aporte fundamental de Eduardo Díaz al conocimiento de la historia literaria de nuestra ciudad".

El libro se lanzará durante el verano de 2011, de acuerdo a los editores responsables del proyecto.


Fuente: El Mercurio de Antofagasta 18.12.2010



lunes, 13 de diciembre de 2010

Estética - El proceso de la creación artística

Humberto Díaz Casanueva



I.
Cada poeta tiene sus rituales ante la página blanca. Schiller olía manzanas podridas, perfumes fuertes. La estadística de tales síntomas o hábitos es atrayente, pero insignificante.

II.
La circunstancia más fortuita o el motivo más fútil pueden despertar la voracidad creadora. Pero conviene no olvidar que la manzana para Newton fue sólo la gota que desbordó el vaso. El poeta logra concentrarse en el acto creador porque ya está grávido.

III.
Hay que escrutar la personalidad plena del poeta y no únicamente su éxtasis creador; es decir, su sistema de creencias y valores, sus experiencias, su concepción del hombre, del mundo, de la poesía. Como se trata más bien de un proceso de fermentación que escapa en gran parte a su dominio, habrá que aplicar un sondeo parecido al psicoanálisis; pero éste, al menos por ahora, sólo ha podido encontrar en los poetas el complejo de Edipo o la regresión narcisista, determinantes simbólicos demasiado generales y que explican sin esclarecer.


IV.
Lo que otros llaman inspiración y que para ellos es facilidad jugosa, es para mi plenitud tanto de mis dones como de mi impotencia. Tal vez me suceda esto porque no escribo para agradar sino para explorar. La experiencia poética me interesa como una manera de transparentar el fondo de la existencia humana.

V.
A veces siento una facilidad sospechosa y me invaden ritmos y hasta rimas. Al amasar tal material que resulta de un desborde, me salen poemas que rehúyo porque no son hijos legítimos del rigor de mi espíritu. En realidad sólo tengo un libro de poemas (Vigilia por dentro). Mis otros libros son acumulaciones orquestales dominadas por una figura simbólica obsesiva, una intención dramática, un fantasma especulativo y casi imposible, y que me acompaña por meses y por años (El aventurero; el blasfemo; la Madre muerta; la Estatua de sal; la Hija Viva).

VI.
Algunos han dicho que yo transcribo filosofía en mis poemas. Jamás he podido escribir con planes abstractos e ideas metafísicas deliberadas. Todo se inicia en un estado de ánimo que se va expandiendo en asociaciones.


VII.
Hay un deleite en la inspiración, pero para un artista orgulloso hay también un desafío en la esterilidad. Esta no es sólo la fuente seca: es un sufrimiento, una inhibición, una terquedad del espíritu que no quiere despojarse de sus velos. Para vencer la esterilidad he recurrido a menudo al desvarío.


VIII.
El desvarío e s un abandono, un método pasivo que relaja la facultad consciente. Advierto entonces mi complacencia por lo imaginativo, lo insólito, lo maravilloso y hasta lo absurdo. Intuyo extrañas analogías y me extravían presentimientos oscuros. Quiero en tal caso encaminar la espontaneidad caótica hacia zonas lúcidas. Trato de respetar la lógica recóndita que puede haber en el azar del espíritu y, al mismo tiempo, transmutar esa abundancia, esas imágenes espasmódicas en sentido y en significación. Rechazo la imagen gratuita y busco el símbolo que asocie la emoción y el pensamiento.


IX.
En estas condiciones el trabajo poético es un ejercicio órfico. Siento a Eurídice en mis brazos, pero si la miro, la mato. Huye la visión si el pensamiento ilumina demasiado su desnudez. Para mi el poema ha sido siempre una lucha, una agonía, un amargo juego dialéctico.


X.
Todo se resuelve en las palabras. Cuando tengo confianza en ellas, todo va bien. Me fascina el interior de las palabras y encontrar, aún en las más desahuciadas, valores emotivos y asociativos. Las palabras me producen un frenesí casi físico: las masco, las saboreo. Creo que el lenguaje poético de mi tiempo es un poder todavía virgen capaz de producir mayor revelación del ser humano. Aunque tentación tan grande supone una constante pugna entre la ambición de revelar y la necesidad de comunicar.


(El Mercurio 25 de marzo de 1956)

domingo, 12 de diciembre de 2010

Estética - Non Serviam



Non Serviam *
Vicente Huidobro

Y he aquí que una buena mañana, después de una noche de preciosos sueños y delicadas pesadillas, el poeta se levanta y grita a la madre Natura: Non serviam.

Con toda la fuerza de sus pulmones, un eco traductor y optimista repite en las lejanías: «No te serviré».

La madre Natura iba ya a fulminar al joven poeta rebelde, cuando éste, quitándose el sombrero y haciendo un gracioso gesto, exclamó: «Eres una viejecita encantadora».

Ese non serviam quedó grabado en una mañana de la historia del mundo. No era un grito caprichoso, no era un acto de rebeldía superficial. Era el resultado de toda una evolución, la suma de múltiples experiencias.

El poeta, en plena conciencia de su pasado y de su futuro, lanzaba al mundo la declaración de su independencia frente a la Naturaleza.

Ya no quiere servirla más en calidad de esclavo.

El poeta dice a sus hermanos: «Hasta ahora no hemos hecho otra cosa que imitar al mundo en sus aspectos, no hemos creado nada. ¿Qué ha salido de nosotros que no estuviera antes parado ante nosotros, rodeando nuestros ojos, desafiando nuestros pies o nuestras manos?

»Hemos cantado a la Naturaleza (cosa que a ella bien poco le importa). Nunca hemos creado realidades propias, como ella lo hace o lo hizo en tiempos pasados, cuando era joven y llena de impulsos creadores.

»Hemos aceptado, sin mayor reflexión, el hecho de que no puede haber otras realidades que las que nos rodean, y no hemos pensado que nosotros también podemos crear realidades en un mundo nuestro, en un mundo que espera su fauna y su flora propias. Flora y fauna que sólo el poeta puede crear, por ese don especial que le dio la misma madre Naturaleza a él y únicamente a él».

Non serviam. No he de ser tu esclavo, madre Natura; seré tu amo. Te servirás de mí; está bien. No quiero y no puedo evitarlo; pero yo también me serviré de ti. Yo tendré mis árboles que no serán como los tuyos, tendré mis montañas, tendré mis ríos y mis mares, tendré mi cielo y mis estrellas.

Y ya no podrás decirme: «Ese árbol está mal, no me gusta ese cielo.... los míos son mejores».

Yo te responderé que mis cielos y mis árboles son los míos y no los tuyos y que no tienen por qué parecerse. Ya no podrás aplastar a nadie con tus pretensiones exageradas de vieja chocha y regalona. Ya nos escapamos de tu trampa.

Adiós, viejecita encantadora; adiós, madre y madrastra, no reniego ni te maldigo por los años de esclavitud a tu servicio. Ellos fueron la más preciosa enseñanza. Lo único que deseo es no olvidar nunca tus lecciones, pero ya tengo edad para andar solo por estos mundos. Por los tuyos y por los míos.

* Es considerado el primer manifiesto de Vicente Huidobro. Fue leído en 1914 en el Ateneo de Santiago de Chile.

Estética - Artes Poéticas




Pablo Neruda (1938)

Es muy conveniente, en ciertas horas del día o de la noche, observar profundamente los objetos en descanso: las ruedas que han recorrido largas, polvorientas distancias, soportando grandes cargas vegetales o minerales, los sacos de las carbonerías, los barriles, las cestas, los mangos y asas de los instrumentos del carpintero. De ellos se desprende el contacto con el hombre y de la tierra como una lección para el torturado poeta lírico. Las superficies usadas, el gasto que las manos han infligido a las cosas, la atmósfera a menudo trágica y siempre patética de estos objetos, infunde una especie de atracción no despreciable hacia la realidad del mundo. La confusa impureza de los seres humanos se percibe en ellos, la agrupación, uso y desuso de los materiales, las huellas del pie y de los dedos, la constancia de una atmósfera humana inundando las cosas desde lo interno y lo externo. Así sea la poesía que buscamos, gastada como por un ácido por los deberes de la mano, penetrada por el sudor y el humo, oliente a orina y a azucena salpicada por las diversas profesiones que se ejercen dentro y fuera de la ley. Una poesía impura como traje, como un cuerpo, con manchas de nutrición, y actitudes vergonzosas, con arrugas, observaciones, sueños, vigilia, profecías, declaraciones de amor y de odio, bestias, sacudidas, idilios, creencias políticas, negaciones, dudas, afirmaciones, impuestos. La sagrada ley del madrigal y los decretos del tacto, olfato, gusto, vista, oído, el deseo de justicia, el deseo sexual, el ruido del océano, sin excluir deliberadamente nada, sin aceptar deliberadamente nada, la entrada en la profundidad de las cosas en un acto de arrebatado amor, y el producto poesía manchado de palomas digitales, con huellas de dientes y hielo, roído tal vez levemente por el sudor y el uso. Hasta alcanzar esa dulce superficie del instrumento tocado sin descanso, esa suavidad durísima de la madera manejada, del orgulloso hierro. La flor, el trigo, el agua tienen también esa consistencia especial, ese recurso de un magnífico acto. Y no olvidemos nunca la melancolía, el gastado sentimentalismo, perfectos frutos impuros de maravillosa calidad olvidada, dejados atrás por el frenético libresco: la luz de la luna, el cisne en el anochecer, “corazón mío” son sin duda lo poético elemental e imprescindible. Quien huye del mal gusto cae en el hielo.



CONDUCTA Y POESÍA

Cuando el tiempo nos va comiendo con su cotidiano decisivo relámpago, y las actitudes fundadas, las confianzas, la fe ciega se precipitan y la elevación del poeta tiende a caer como el más triste nácar estúpido, nos preguntamos si ha llegado ya la hora de envilecernos.

La dolorida hora de mirar cómo se sostiene el hombre a puro diente, a puras uñas, a puros intereses. Y cómo entran en la casa de la poesía los dientes y las uñas y las ramas del feroz árbol del odio.

Es el poder de la edad o es, tal vez, la inercia que hace retroceder las frutas en el borde mismo del corazón, o tal vez lo «artístico» se apodera del poeta y en vez del canto salobre que las profundas olas deben hacer saltar, vemos cada día al miserable ser humano defendiendo su miserable tesoro de persona preferida?

Ay, el tiempo avanza con ceniza, con aire y con agua! La piedra que han mordido el légamo y la angustia florece de pronto con estruendo de mar, y la pequeña rosa vuelve a su delicada tumba de corola. El tiempo lava y desenvuelve, ordena y continúa.

Y entonces, qué queda de las pequeñas podredumbres, de las pequeñas conspiraciones del silencio, de los pequeños fríos sucios de la hostilidad? Nada, y en la casa de la poesía no permanece nada sino lo que fue escrito con sangre para ser escuchado por la sangre.



En Caballo verde para la Poesía, núm. 3. Madrid, diciembre de 1935.

jueves, 21 de mayo de 2009

DECÁLOGO DEL ESCRITOR - Augusto Monterroso


Augusto Monterroso (Tegucigalpa 21 de diciembre de 1921 - México D.F. 7 de febrero de 2003)

Primero

Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.


Segundo

No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos, como hacen tantos, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.


Tercero

En ninguna circunstancia olvides el célebre dictum: "En literatura no hay nada escrito".


Cuarto

Lo que puedas decir con cien palabras dilo con cien palabras; lo que con una, con una. No emplees nunca el término medio; así, jamás escribas nada con cincuenta palabras.


Quinto

Aunque no lo parezca, escribir es un arte; ser escritor es ser un artista, como el artista del trapecio, o el luchador por antonomasia, que es el que lucha con el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y de noche.


Sexto

Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión, o la pobreza; el primero hizo a Baudelaire, la segunda a Pellico y la tercera a todos tus amigos escritores; evita pues, dormir como Homero, la vida tranquila de un Byron, o ganar tanto como Bloy.


Séptimo

No persigas el éxito. El éxito acabó con Cervantes, tan buen novelista hasta el Quijote. Aunque el éxito es siempre inevitable, procúrate un buen fracaso de vez en cuando para que tus amigos se entristezcan.


Octavo

Fórmate un público inteligente, que se consigue más entre los ricos y los poderosos. De esta manera no te faltarán ni la comprensión ni el estímulo, que emana de estas dos únicas fuentes.


Noveno

Cree en ti, pero no tanto; duda de ti, pero no tanto. Cuando sientas duda, cree; cuando creas, duda. En esto estriba la única verdadera sabiduría que puede acompañar a un escritor.


Décimo

Trata de decir las cosas de manera que el lector sienta siempre que en el fondo es tanto o más inteligente que tú. De vez en cuando procura que efectivamente lo sea; pero para lograr eso tendrás que ser más inteligente que él.


Undécimo

No olvides los sentimientos de los lectores. Por lo general es lo mejor que tienen; no como tú, que careces de ellos, pues de otro modo no intentarías meterte en este oficio.


Duodécimo

Otra vez el lector. Entre mejor escribas más lectores tendrás; mientras les des obras cada vez más refinadas, un número cada vez mayor apetecerá tus creaciones; si escribes cosas para el montón nunca serás popular y nadie tratara de tocarte el saco en la calle, ni te señalara con el dedo en el supermercado.



El autor da la opción al escritor, de descartar dos de estos enunciados, y quedarse con los restantes diez.


Factor Serpiente
http://factorserpiente.ning.com/profiles/blogs/augusto-monterroso-decalogo?xgs=1