martes, 5 de septiembre de 2017

VÍCTOR HUGO 1802 - 1885. Un ensayo de Victoria Gonzáles Badani






UNA LECCIÓN DE COMPROMISO

                                  Es fácil ser bueno, lo difícil es ser correcto.
                                  Víctor Hugo  1802 -1885.

Desde antiguo, los personajes que se destacaron por sus condiciones extraordinarias, han influenciado en la vida de los demás, de un modo u otro.

Este personaje, todo un ejemplo de consecuencia,  nace en Besanzon - Francia.  Es uno de los hombres más influyentes en la historia de su país y de la literatura del siglo XIX.   El legado que nos dejó  en sus obras, en especial,  la  más representativa de su espíritu “Los Miserables” es un llamado a las conciencias a defender los valores superiores desde “el lugar en el que nos encontremos, por muy modesto que éste sea y la situación socio-histórica que vivamos”.  

Víctor Marie Hugo – Víctor Hugo, nace el  26 de febrero de 1802, fue un poeta, dramaturgo, dibujante y escritor romántico, considerado como uno de los escritores más importantes en lengua francesa y un político e intelectual comprometido.

Fue partidario del régimen monárquico, aunque poco después, se inclinó por adoptar ideas republicanas y humanísticas, las que cultivó y conservó  durante su vida.

A los 14 años se despertó su vocación literaria, con su obra “Seré Chateaubriand o nada”. Se refería a Francois-René Chateaubriand, considerado el padre del romanticismo francés. Su obra, era modelo de perfección para el propio Víctor Hugo, concepto que persiguió con verdadera pasión y que fue el que lo hizo grande. Decía que “era necesario seguir un ideal, hacer bien las cosas y poner la mirada en alto para levantar el vuelo”.  

En 1819, junto a sus hermanos, fundó la revista “El conservador literario”, adjudicándose ese mismo año el Premio de la Academia de los Juegos Florales.  Tenía 17 años.  
   
En su obra inicial, se destacan “Odas  poesías  y Baladas”, su poesía lírica y épica.  Entre sus novelas “Nuestra Señora de París” (1831),  una genial descripción del París de Luis XVI, y en obras posteriores,  “Napoleón el pequeño” (1852), “La leyenda de los siglos” (1859-1883) denuncia en tono satírico,  el reinado de Napoleón III, del que era muy crítico. Lo consideraba un líder autoritario e ineficaz que llevó a Francia a dudosas y desastrosas  aventuras militares en el extranjero. Su novela, “Los miserables” (1862), es una enconada defensa de las clases más desfavorecidas,  que contribuyó a la morigeración de las leyes penales francesas; “si los tratáis como bestias, así se comportarán” sentenciaba.
                        
Entre sus obras teatrales más representadas está “Cromwell” (1827), “Hernani” (1830), que enfrentó a los partidarios del teatro clásico y los románticos convencionales;  Marion Delorme (1831), que recibió la censura gubernamental, “El rey se divierte” (1832) adaptado por Verdi para su ópera Rigoletto en 1851 y “Ruy Blas” (1838). Las hojas de otoño (1832) o Las contemplaciones (1856) y  Los castigos (1853)  evidente crítica contra Napoleón III.

Pronunció numerosos discursos sobre temas políticos,  la defensa del litoral, la condición de la mujer, a favor de la escuela laica y gratuita, de la paz, del sufragio universal y contra la pena de muerte.
Vivió dolores y aflicciones propias y ajenas. El fallecimiento de su hija y su esposo, en un naufragio, cuya noticia la supo por la prensa a su regreso de un viaje a Valencia (España), lo sumió en una gran angustia, de la que nunca se recuperó. Tres años después escribió un hermoso soneto en su recuerdo.

Vivió también el exilio durante 20 años, al asumir Napoleón III,  Segundo Imperio francés (1852-1870), luego de un golpe de estado.

Sin duda, la gran obra, Los Miserables, protagonizado por Jean Valjean, lo convirtió en un personaje emblemático. La importancia, el mérito que tiene, es mucho más que un buen libro de lectura. Nos sumerge en el razonamiento sobre el bien y el mal, sobre la ley, la política, la ética, la justicia y la religión. Está inspirado en la vida de otro personaje tan real como él. Francois Vidocq, un criminal que acabó inaugurando la Policía Nacional francesa, organismo del que llegó a ser Jefe, encarnado por el Inspector Yavert.

 El primero, es el desgraciado que tras robar una hogaza de pan para llevar como único alimento a su familia, en años de agitación social, es detenido y condenado a 5 años de cárcel, que luego de un intento de fuga,  finalmente se convierten en largos 30 años. Pero la excarcelación no significaba necesariamente la libertad para un hombre de su condición. Tendría que aprender a vivir en un mundo desconocido, ajeno, hostil, al que cuestiona y odia por castigarlo por sobre su falta, sin derecho ni a ser escuchado.

El segundo, el Inspector, representa el deber en todo rigor, sin matices ni miramientos, producto de sus propios conflictos internos y ejerce una persecución implacable y obsesiva como única obligación.
Sin embargo, en el espíritu de Víctor Hugo, que también lo plasma en sus personajes, éstos se redimen, igual que el propio inspirador de ellos y ambos se reencuentran con la fe en el prójimo, en la vida y en Dios.

La impresionante biografía de F. Vidocq, dio cabida también, para que otros destacados escritores lo inmortalizaran; Alejandro Dumas, en “El Conde de Montecristo”, Balzac, en uno de los personajes de su magna obra “La Comedia Humana”.

Víctor Hugo, muere a los 83 años. La Tercera República le honró con un funeral de Estado, celebrado el 1 de junio de 1885, y la inhumación de sus restos en el Panteón de París, con la asistencia de más de dos millones de personas.

Nota: Mario Vargas Llosa, (hace aproximadamente 1 año) en una charla-entrevista, Cátedra Alfonso Reyes, Monterey – México- titulada “mis pasiones literarias”- dice, que la obra de Víctor Hugo, “no ha envejecido, que sigue vigente y que se han escrito tantos libros sobre él y su obra, (y se siguen escribiendo), que nadie viviría lo suficiente para leerlos todos. Sólo, los que registra la Biblioteca de Francia, tomaría entre 25 a 30 años, leyendo 16 horas diarias de lunes a sábado”.

Septiembre 2017.

Victoria Gonzáles Badani
Periodista y escritora





LOS MISERABLES EL MUSICAL, VUELVE A LOS ESCENARIOS ESPAÑOLES

Después de casi 30 años haciendo historia, el musical más célebre del mundo vuelve a los escenarios españoles.

Visto por más de 65 millones de espectadores, traducido en 22 idiomas y representado en más de 42 países, LOS MISERABLES es una historia atemporal y universal.

Esta nueva producción creada con motivo de su 25 aniversario, cuenta con una puesta en escena renovada que incluye, entre otros elementos, la proyección de los dibujos de Victor Hugo. Ahora llega por primera vez a más de 20 ciudades españolas.

Ambientada en la Francia revolucionaria del siglo XIX, LOS MISERABLES cuenta una cautivadora historia de sueños rotos, amor no correspondido, pasión, sacrificio y redención.

                   
Ha dicho la crítica:
"Espléndido" EL PAÍS
"Una de las producciones más memorables de los últimos 25 años" LA VANGUARDIA
"Un paso enorme para el género en España" EL PAÍS
"Emoción es la palabra que mejor define este espectáculo" - ABC
"Los Miserables tiene una riqueza musical que fascina"- EL MUNDO
"Un musical que hace historia" NEWSWEEK


2 comentarios:

Victoria Gonzales dijo...

Agradezco a Luisa por mantener este valioso espacio, que nos permite conocer parte de ese inmenso mundo de la cultura en cualquiera de sus expresiones.

Es también un aliciente para quienes disfrutamos la aventura de escribir.

Luisa García-Hernández dijo...

Victoria: la que debe agradecer soy yo por tu amable y desinteresado aporte y por darnos a conocer algo más de este escritor y pensador, que personalmente conozco en forma somera y no más allá de su obra Los miserables. Ahora queda abierta, para mi y los que nos visitan, una ventana al interesante mundo de este autor.