sábado, 19 de agosto de 2017

TINTA DE POETA - Tulio Mendoza Belio






RITUAL

"Yo me humedezco un dedo
y en el muslo trazo con saliva
las iniciales de tu nombre"

            Gonzalo Millán


Lo prohibido de tus encantos
es ahora luz: repítase
en voz baja, pálpese en lo oscuro,
gócese centímetro a centímetro
la nuez minúscula que grazna en las entrañas,
dígase lo cierto, lo deseado,
o miéntase el goce vertical de la saliva,
mientras las mamaconas se inclinan
con sus vientres arrugados:
hágase ahora en esta hora tu voluntad,
los dedos húndanse, resuene la piel estirada,
únanse los cuerpos en la fragua
terrible de la muerte,
lubríquese el pubis de la noche
y bébase jarabe de orozuz
o que muerda la cerasta
el falo virgen de los jóvenes.


SOLILOQUIO DEL ASOMBRO

"La juventud es inmortal bajo la cólera de la vieja primavera"

                                                     Miguel Arteche


Luz ahora a tu cuerpo delgado
como la lluvia y a tus ojos color
de otoño en este agosto de aire y sueño;
dices colores de otro tiempo y ríes,
alto como una flecha de dulzura
en el oficio terrible de ser luna
y amar el territorio imposible del silencio.
Pero debes dormir y acabas tenue, leve,
como una caricia de sol
sobre la piel del verano.


NO ES EL OJO

"Je te touche et je vois ton corps et tu respires"

                                    Louis Aragon


No es el ojo y es el ojo en su latido intermitente
sombra de luz que adormece las esfinges de tu sueño,
ahora que todo existe y nada es lo que imaginas,
corres, cierva herida, tras el ángel sublime de la victoria;
nada para la muerte, todo para la víspera, tú y yo,
ungidos bajo el cielo prenupcial de los cerezos, somos
memoria para ser, olvido que transcurre su nostalgia,
vasto territorio de ayeres y jamases, dedos y latidos
enarbolando serpientes en la noche del fuego y el espanto.



Tulio Mendoza Belio, nace en Rancagua, Chile, el 24 de agosto de 1957. Poeta, escritor, profesor, traductor,  crítico, editor, artista visual y gestor cultural. Reside en Concepción desde 1976. Miembro correspondiente de la Academia Chilena de la Lengua por Concepción (elegido el año 2006). Egresado del programa de Magíster en Artes con Mención en Lingüística, Escuela de Graduados, Universidad de Concepción (1987). Traductor francés-español, titulado en la Universidad de Concepción. Actual Presidente de la Sociedad de Escritores de Chile (SECh) Filial Concepción: Director-Fundador, en 1982 del Taller Literario "Fernando González Urízar" de Concepción y Presidente Fundador del Centro Cultural "Fernando González Urízar". Ha sido merecedor de numerosos premios.

sábado, 29 de julio de 2017

La muerte tiene olor a pachulí






de Hernán Rivera Letelier

"Desvelado, las manos entrelazadas en la nuca y la mirada pegada al techo, el Tira Gutiérrez siente los ojos abarrotados de imágenes como de película -no sabe bien si en blanco y negro o en colores, si mudas o con sonido- , rápidas como de tráiler, que no lo dejan dormir y le tienen la cabeza a punto de estallar y los ojos atravesados de alfileres.
El insomnio es su infierno personal.
Al final se levanta, se cubre con una frazada y pone a hervir agua. Se prepara un té. Le queda la última bolsita. Con el tazón en la mano se acomoda en su único sillón. La noche está demasiado helada, y por el reflejo en los vidrios de su única ventana se adivina el fulgor de la luna llena. A lo lejos, intermitentemente, se oye el ladrido de un perro insomne como él y, más lejos aún, el chirrido de las llantas de los autos de esos jóvenes locos que los fines de semana, bajo los efectos del alcohol y la droga, se juntan a competir en carreras suicidas en la avenida Brasil.
Se siente solo.
Piensa que una persona nunca está más sola que cuando no puede dormir."

Fragmento del libro "La muerte tiene olor a pachulí"


Hernán Rivera Letelier. Talca 1950. Es autor de las siguientes obras:
La reina Isabel Cantaba Rancheras (1994)
Himno del ángel parado en una pata ((1996)
Fatamorgana de amor con banda de música (1998)
Los trenes se van al purgatorio (2000)
Santa María de las flores negras (2002)
Canción para caminar sobre las aguas (2004)
Romance del duende que me escribe las novelas (2005)
El fantasista (2006)
Mi nombre es Malarrosa (2008)
La contadora de películas (2009)
El arte de la resurrección (2011
El escritor de epitafios (2011)
Historia de amor con hombre bailando (2013)
El vendedor de pájaros (2014)
La muerte es una vieja historia (2015) primera parte de la trilogía policial que continúa con La muerte tiene olor a pachulí (2016)

Todas sus novelas han sido reeditadas varias veces en Chile, Argentina, México y España, y sus traducciones han sido publicadas en más de quince países.  También ha recibido muchos reconocimientos nacionales e internacionales.

jueves, 6 de abril de 2017

El arte de perder - Elizabeth Bishop


Elizabeth Bishop

Tres versiones de su poema


El arte de perder

El arte de perder no cuesta tanto
irlo aprendiendo (insisten las cosas
hasta tal punto en perderse, que el llanto
por ellas dura poco). Y el espanto
por perder algo cada día, rosas
que se deshojan, horas, llaves, cuanto
pueda ocurrírsele a uno, no es tanto.
Practica entonces perder más, y goza
el ritmo de la pérdida, su encanto:
pierde ciudades, nombres, y en Lepanto
pierde una mano, un destino, una moza:
nada de esto será para tanto.
Perdí el reloj de mi madre, y el manto
con que cubría mis hombros, la loza
en que tomaba el té, pero igual canto.
Perdí mi tierra, mi rumbo y aguanto
de lo más bien tanta pérdida. Es cosa
de acostumbrarse: no, no es para tanto.
Perderte a ti, por ejemplo, tu encanto
y tu cariño perder, dolorosa
prueba sería, pero nunca tanto
(aunque parezca condena espantosa).

Un arte

El arte de perder no es difícil adquirirlo.
Tantas cosas parecen empeñadas
en perderse, que su pérdida no es un desastre.
Pierde algo cada día. Acepta el tumulto
de llaves de puertas perdidas, la hora malgastada.
El arte de perder no es difícil adquirirlo.
Practica entonces perder más aún, y más rápido:
lugares, nombres, y el sitio al que se suponía
que viajarías. Nada de esto será un desastre.
Perdí el reloj de mi madre, y -¡mira!- la última, o
penúltima de tres casas que amaba se fue.
El arte de perder no es difícil adquirirlo.
Perdí dos ciudades, ambas adorables. Y, más ampliamente,
algunos sitios de los que era dueña, dos ríos, un continente.
Los echo de menos, pero no fue un desastre.
-Hasta al perderte a ti (la voz bromista, un gesto
de amor) no habré mentido. Es evidente que
el arte de perder no es demasiado difícil de adquirir
aunque parezca por momentos (¡Escríbelo!) un desastre.

Este arte de perder


No, no es difícil adquirir el arte de perder:
hay tantas cosas empeñadas en
perderse, que su pérdida no importa.
Pierde algo cada día, acepta el río
de llaves que se pierden, horas malgastadas.
No, no es difícil adquirir el arte de perder.
Practica entonces perder más, más rápido:
nombres, lugares, ¿para adónde ibas?
Ninguna de estas cosas es desastre.
Perdí el reloj de mi madre, y -fíjate- la última
o la penúltima casa querida que tuve.
No, no es difícil adquirir el arte de perder.
Perdí mis dos adoradas ciudades, e incluso
algunos sitios de los que era dueña, dos ríos, un continente.
Los echo de menos, pero no es un desastre.
-Incluso si te pierdo a ti (tu voz bromista, esos gestos
que adoro) no habré mentido. Es obvio
que el arte de perder no cuesta ni tanto adquirirlo
aunque por momentos parezca que (¡escríbelo!) sí es un desastre.


Elizabeth Bishop.  Worcester, Massachusetts, 8 de febrero de 1911 - Boston 6 de octubre de 1979. Poeta estadounidense,  distinguida como poetisa laureada de los Estados Unidos (1949-1950) y Premio Pulitzer de poesía en 1956.



jueves, 16 de marzo de 2017

ACUARELA - en sepia

Acuarela de Luisa García-Hernández

Acuarela realizada por Luisa García-Hernández


Acuarelas inspiradas en la obra fotográfica de Don Hong-Oai, artista chino nacido en Cantón en 1929. Aunque vivió gran parte de su vida en Vietnam y San Francisco. 

Sus planteamientos estéticos se encuentran próximos al pictorialismo al utilizar tonos sepia y abordar temas tradicionales chinos.
Murió en el año 2004.

ACUARELA - Paisaje

Acuarela - Pintura de Luisa García-Hernández

Una buena forma de ocupar el tiempo, pintar:  es  como viajar,  relajarse y crear.  Nada mejor para  disfrutar un momento,  y concentrarse, sólo en el trabajo que se está realizando. Pintar es un viaje sin fin, que proporciona recreación y grandes momentos con tu ser interior. 

jueves, 9 de febrero de 2017

TANKAS


Tanka: tipo de poesia tradicional japonesa anterior al Haiku.


https://roderick-maciver-arts.com/products/heron-in-grass-limited-edition-print



Duermo como las garzas
cargo el peso
de mis sueños
en una sola 
de mis largas piernas.

----------

Escalando la pendiente
del dolor
me volví eco de manos
su caligrafía se fue alargando
y pervirtiendo con los años.

----------


La garza alza el vuelo
parece un arcoiris
arcoiris y garza
son ahora
flotantes abanicos.

----------


Alto repica en mi  pecho
un pájaro que no veo,
solo al quedarme inmóvil
salta de pronto.

----------

Autora: MAIZÚ   (María Beatriz Ortíz) 

ZEN

Técnica japonesa Sumi e  Pintura de Luisa García-Hernández

Meditación Zen


Es una norma de reflexión que tiene como fin la ruptura de la conciencia, logrando así la iluminación instantánea. Se hace mediante la concentración en ciertos problemas enigmáticos, llamados Koan. Se le puede entender como un sistema de iluminación gradual, que consiste en ir deshaciendo paulatinamente los condicionamientos de la mente. Si bien se cree que tiene sus orígenes en India (al fin y al cabo, es una forma de budismo), se practica en buena parte de los países del lejano oriente.

Fuente: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-8804422