domingo, 26 de diciembre de 2010

Marta Brunet en la fértil provincia



Marta Brunet en la fértil provincia

 
Por Diamela Eltit

Tomando distancia del criollismo, esta singular escritora organizó una poética de la soledad y del desamparo más radical, y abordó el transcurrir de las vidas provincianas sometidas a duras normativas laborales y a las convenciones religioso-políticas de su tiempo. Varias de sus obras pueden encontrarse en librerías.

Durante la primera parte del siglo XX, justo en el tiempo en que un sector de la escritura literaria chilena se impregnó de la libertad estilística que recorría a las vanguardias europeas, la escritora Marta Brunet (1897-1967) se negó al cosmopolitanismo para concentrarse, de manera absorta, en plasmar los dilemas locales de una sociedad todavía atada, en gran medida, a la producción agrícola.

El pueblo y el campo fueron sus sedes literarias más frecuentadas. Allí, Marta Brunet organizó una poética no sólo de la soledad, sino también del desamparo más radical. Desde esas poéticas abordó los modos en que transcurrían las vidas provincianas o campesinas, sometidas a duras normativas laborales y a fuertes represiones simbólicas dictadas por las convenciones religioso-políticas de su tiempo.

La literatura de Marta Brunet buscó poner de manifiesto la arbitrariedad que portan las convenciones. Mostró una superficie social asfixiante que a menudo sólo ocasionaba infelicidad y opresiones en los habitantes de los poblados, o provocaba dramas marcados por el fantasma del incesto en familias aisladas en casas que parecían no pertenecer a ninguna parte.

Marta Brunet nació en Chillán, pero vivió parte de su infancia y primera juventud en el fundo Pailahueque en la localidad de Victoria. Cuando tenía catorce años, en plena adolescencia, viajó con sus padres por Europa para retornar a Chile después de tres años. Debido a la considerable distancia que la separaba de la escuela, fue educada por institutrices y profesores particulares. Luego de la muerte de su padre su situación económica cambió de manera abrupta y, para sostenerse junto a su madre, se dedicó, entre otros oficios, según algunas fuentes, a la quiromancia, y según otras, a la grafología. Se radicó en Santiago y junto a María Luisa Bombal participaron en una compañía teatral de aficionados que representó numerosas obras.

Colaboró en la revista Familia, de la que llegó a ser su directora. Más adelante, Marta Brunet, quien fue adherente aunque no militante del Partido Radical, sirvió por varios años como diplomática en Buenos Aires y Montevideo. Allí entabló relaciones con la poderosa intelectualidad rioplatense de su época. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1961.

Del criollismo a la introspección


Sus inicios literarios ( Montaña adentro, 1923) estuvieron marcados por su pertenencia al movimiento criollista, una corriente que homologó la potencia de la naturaleza con el psiquismo de sus habitantes, y cuyo exponente chileno más consolidado fue Mariano Latorre con su reconocida novela Zurzulita. Sin embargo, el proyecto literario de Marta Brunet iba a modificarse mediante el desplazamiento de formas descriptivas hacia una paulatina pero sostenida introspección. En su viaje literario por las técnicas y los signos fue escribiendo, de manera todavía inédita en la literatura chilena, las condiciones del sujeto femenino: sus estrategias y sus difíciles formas de sobrevivencia en un espacio social que le resultaba adverso.

Desde diversas perspectivas, Marta Brunet se abocó a textualizar el "signo mujer". Ya en 1927, en su obra María Rosa, Flor de Quillén, reescribió y reformuló el texto canónico Don Juan Tenorio, y mediante el humor, el burlador de la honra de las mujeres resultó burlado. Esta vuelta de tuerca no fue ensayada en la España del Siglo de Oro, sino en el sur de Chile, en medio de un mundo agrario, estrecho, regido por el predominio del trabajador agrícola, en donde María Rosa, la protagonista, se iba a convertir en el botín del don Juan local. Sin embargo, luego de consumado el encuentro sexual entre ambos, María Rosa consiguió ocultar, mediante una convincente argucia, lo sucedido, y, de esa manera, sometió al ridículo ante sus pares al don Juan campesino.

Ya en este texto primigenio y acaso primordial, Marta Brunet puso de manifiesto los elementos que más adelante iban a ordenar no sólo su ruta literaria, sino también su intensa incursión en la subjetividad femenina. Porque lo que su personaje María Rosa operó frente al engaño que la iba a destruir fue la negación del romanticismo como centro estructural del sujeto femenino. Lo negó cuando María Rosa comprendió que sólo formaba parte de una apuesta entre hombres y, más que victimizarse o condolerse ante la burla, sencillamente ocupó su inteligencia para superar la pérdida de su honra, salir indemne ante su comunidad y, pese a todo, conservar su aura de pureza.




Desde otra perspectiva, en su poderoso relato "Soledad de la Sangre", publicado en 1943, mostró el "sentimentalismo femenino" como agudo instrumento de dominación y alienación. La protagonista de este relato, sometida a una vida rutinaria, relegada junto a su esposo en una casa en medio del campo, huye de su realidad mediante un gramófono que le permite fugarse de sí a través de la música. Acude hasta sus recuerdos de infancia y especialmente hacia un idealizado amor adolescente. El gramófono entonces es el elemento que la separa de su contingencia para conducirla a un mundo irreal, pleno de fantasías de perfección. Hasta que estalla la violencia y el gramófono se rompe o, desde otra perspectiva, ella se enfrenta a su propia vida. Allí se somete a la disyuntiva de irse o permanecer en su casa, aceptar su cuasi vida, a ese marido. Se queda en su casa.

Su decisión, desde una perspectiva superficial, podría ser analizada como una derrota, pero también admite otras hipótesis, como la capacidad de adquirir una necesaria lucidez en torno a su propia vida y despojarla de ese romanticismo cegador. Hacerse cargo de un transcurso no perfecto, pero que obedece a su propia construcción. Y esa autoconciencia es la que pulveriza la alienación que antes velaba todo su presente y la expropiaba de sí misma.

Marta Brunet no se propuso la redención del sujeto mujer, sino más bien señaló críticamente cómo la sociedad "producía" lo femenino, sometido a espejismos y fantasmas emotivos cursis, que ensombrecían su vida más material y concreta. Pero en su relato "Soledad de la Sangre" también exploró la cuestión del poder. Demostró que a pesar de que la protagonista generaba recursos económicos que incrementaban los ingresos familiares y ese aporte le otorgaba una cuota de poder en el interior de la casa, el problema de la desigualdad persistía porque radicaba principalmente en factores simbólicos encargados de operar y reproducir la jerarquización de los cuerpos.


María Nadie, la amenaza de la mujer emancipada


En su novela María Nadie (1957), Marta Brunet escribió y describió plenamente a la mujer moderna encarnada en María, una mujer que trabajaba en el servicio público, soltera, que llegó al pueblo a desempeñar sus funciones. Su independencia se transformó en una amenaza para las múltiples convenciones imperantes. De allí que el espacio provinciano tomó un derrotero alegórico y el pueblo entonces se erigió en un discurso cultural ultraconservador. Voces sociales que se oponían férreamente a los cambios, un pueblo que observaba en María el desorden de sus normativas y el riesgo de su posible disolución.

El pueblo alcanza en la obra el estatuto del miedo, la represión y hasta el terror frente a la otredad moderna. Allí estallan todas sus pulsiones más hostiles. La comunidad se une en contra de la "extraña" que con su sola presencia llega a proclamar una autonomía que perfora el orden. Una "forastera" que incomoda tanto a hombres como a mujeres porque afecta sus certezas y puede debilitar las estructuras de un comportamiento agudamente disciplinar.

El viaje de María desde la capital a la periferia provinciana parece ser una inmersión en los centros neurálgicos de los estereotipos y de las represiones sociales. Su fisonomía moderna lastima las tramas duramente tejidas por la historia cultural. De manera irremediable, María es expulsada del lugar. Su permanencia allí resulta imposible porque augura un cambio que no puede ser incorporado por una sociedad petrificada. Pero, a pesar de todo, María cuenta con un empleo y un salario que le permite obtener un "lugar en el mundo", un lugar que radica en la posibilidad nómada del desplazamiento, del ejercicio de una constante movilidad frente a un espacio social local formado por voces centristas, hegemónicas y perfectamente articuladas entre sí. En suma, María Nadie (a pesar de su nombre elocuente) sobrevive de manera precaria porque puede desplazarse y vagar por los códigos sociales, desde la libertad que le otorga no sólo su deliberada soltería, sino amparada además por su trabajo remunerado por el Estado (laico).

Parece necesario insistir en la prolongada batalla con los signos literarios que mantuvo Marta Brunet. A lo largo de más de cuarenta años de una sostenida producción consiguió imprimir su aguda inteligencia mediante la construcción de relatos que se fundaban en atmósferas cargadas de sugerencias e hilos inacabados, de finales abiertos, de personajes que se debatían tensamente contra el espesor más íntimo de ellos mismos. Parapetada en la provincia, logró instalar psiquismos complejos, dotados de vueltas y revueltas, de resignaciones y vaivenes. De esa manera, esta singular escritora chilena no sólo presagió parte de la obra de José Donoso ( Humo hacia el Sur, 1946), sino que además pensó y repensó a los cuerpos cautivos por mandatos angustiosos que se dedicó audazmente a develar y quizás (por qué no) a aliviar.



Fuente: Revista de Libros de El Mercurio.  http://letras.s5.com/de170910.html

Patrimonio Literario: Identidad Cultural de la II Región de Chile



Eduardo Díaz Espinoza


En pleno desarrollo está el proyecto "Identidad Cultural de la II Región: a través de los Creadores Literarios en el Bicentenario", que la Agrupación Artística Altazor de Antofagasta, ejecuta gracias al fondo del 2% de Cultura, del Consejo Regional.

La iniciativa consiste en la finalización de un libro de 200 páginas, que constituirá la cristalización del trabajo investigativo que dejó casi finalizado el desaparecido escritor Eduardo Díaz Espinoza, quien rescató por décadas la obra de poetas y escritores de nuestra región -o de paso en ella-, desde el siglo XIX en adelante.

La idea primordial del proyecto consiste en rescatar la producción literaria de la zona, esto es, en traer a la memoria colectiva, no sólo a los escritores más famosos, de moda o tradicionalmente conocidos, sino también aquellos anónimos, o perdidos en el tiempo, incluyendo aquellos más contestatarios que supieron no sólo de las duras vivencias en el trabajo de la pampa, en la explotación del cobre, del salitre y del hombre y la mujer nortina, sino que también fueron testigos de la aparición del feminismo y de los movimientos sociales en nuestra zona.

RECORRIDO

Según Álvaro López Bustamante - a quien la familia Díaz Monterrey y la Agrupación Altazor encargaron reconstruir, restaurar y finalizar el texto incompleto de Eduardo Díaz Espinoza - se trata de "un recorrido panorámico, que abarca la literatura local desde sus comienzos, en el siglo XIX, hasta la actividad más reciente, ya en el XXI, y constituye un aporte fundamental de Eduardo Díaz al conocimiento de la historia literaria de nuestra ciudad".

El libro se lanzará durante el verano de 2011, de acuerdo a los editores responsables del proyecto.


Fuente: El Mercurio de Antofagasta 18.12.2010



lunes, 13 de diciembre de 2010

Estética - El proceso de la creación artística

Humberto Díaz Casanueva



I.
Cada poeta tiene sus rituales ante la página blanca. Schiller olía manzanas podridas, perfumes fuertes. La estadística de tales síntomas o hábitos es atrayente, pero insignificante.

II.
La circunstancia más fortuita o el motivo más fútil pueden despertar la voracidad creadora. Pero conviene no olvidar que la manzana para Newton fue sólo la gota que desbordó el vaso. El poeta logra concentrarse en el acto creador porque ya está grávido.

III.
Hay que escrutar la personalidad plena del poeta y no únicamente su éxtasis creador; es decir, su sistema de creencias y valores, sus experiencias, su concepción del hombre, del mundo, de la poesía. Como se trata más bien de un proceso de fermentación que escapa en gran parte a su dominio, habrá que aplicar un sondeo parecido al psicoanálisis; pero éste, al menos por ahora, sólo ha podido encontrar en los poetas el complejo de Edipo o la regresión narcisista, determinantes simbólicos demasiado generales y que explican sin esclarecer.


IV.
Lo que otros llaman inspiración y que para ellos es facilidad jugosa, es para mi plenitud tanto de mis dones como de mi impotencia. Tal vez me suceda esto porque no escribo para agradar sino para explorar. La experiencia poética me interesa como una manera de transparentar el fondo de la existencia humana.

V.
A veces siento una facilidad sospechosa y me invaden ritmos y hasta rimas. Al amasar tal material que resulta de un desborde, me salen poemas que rehúyo porque no son hijos legítimos del rigor de mi espíritu. En realidad sólo tengo un libro de poemas (Vigilia por dentro). Mis otros libros son acumulaciones orquestales dominadas por una figura simbólica obsesiva, una intención dramática, un fantasma especulativo y casi imposible, y que me acompaña por meses y por años (El aventurero; el blasfemo; la Madre muerta; la Estatua de sal; la Hija Viva).

VI.
Algunos han dicho que yo transcribo filosofía en mis poemas. Jamás he podido escribir con planes abstractos e ideas metafísicas deliberadas. Todo se inicia en un estado de ánimo que se va expandiendo en asociaciones.


VII.
Hay un deleite en la inspiración, pero para un artista orgulloso hay también un desafío en la esterilidad. Esta no es sólo la fuente seca: es un sufrimiento, una inhibición, una terquedad del espíritu que no quiere despojarse de sus velos. Para vencer la esterilidad he recurrido a menudo al desvarío.


VIII.
El desvarío e s un abandono, un método pasivo que relaja la facultad consciente. Advierto entonces mi complacencia por lo imaginativo, lo insólito, lo maravilloso y hasta lo absurdo. Intuyo extrañas analogías y me extravían presentimientos oscuros. Quiero en tal caso encaminar la espontaneidad caótica hacia zonas lúcidas. Trato de respetar la lógica recóndita que puede haber en el azar del espíritu y, al mismo tiempo, transmutar esa abundancia, esas imágenes espasmódicas en sentido y en significación. Rechazo la imagen gratuita y busco el símbolo que asocie la emoción y el pensamiento.


IX.
En estas condiciones el trabajo poético es un ejercicio órfico. Siento a Eurídice en mis brazos, pero si la miro, la mato. Huye la visión si el pensamiento ilumina demasiado su desnudez. Para mi el poema ha sido siempre una lucha, una agonía, un amargo juego dialéctico.


X.
Todo se resuelve en las palabras. Cuando tengo confianza en ellas, todo va bien. Me fascina el interior de las palabras y encontrar, aún en las más desahuciadas, valores emotivos y asociativos. Las palabras me producen un frenesí casi físico: las masco, las saboreo. Creo que el lenguaje poético de mi tiempo es un poder todavía virgen capaz de producir mayor revelación del ser humano. Aunque tentación tan grande supone una constante pugna entre la ambición de revelar y la necesidad de comunicar.


(El Mercurio 25 de marzo de 1956)

domingo, 12 de diciembre de 2010

Estética - Non Serviam



Non Serviam *
Vicente Huidobro

Y he aquí que una buena mañana, después de una noche de preciosos sueños y delicadas pesadillas, el poeta se levanta y grita a la madre Natura: Non serviam.

Con toda la fuerza de sus pulmones, un eco traductor y optimista repite en las lejanías: «No te serviré».

La madre Natura iba ya a fulminar al joven poeta rebelde, cuando éste, quitándose el sombrero y haciendo un gracioso gesto, exclamó: «Eres una viejecita encantadora».

Ese non serviam quedó grabado en una mañana de la historia del mundo. No era un grito caprichoso, no era un acto de rebeldía superficial. Era el resultado de toda una evolución, la suma de múltiples experiencias.

El poeta, en plena conciencia de su pasado y de su futuro, lanzaba al mundo la declaración de su independencia frente a la Naturaleza.

Ya no quiere servirla más en calidad de esclavo.

El poeta dice a sus hermanos: «Hasta ahora no hemos hecho otra cosa que imitar al mundo en sus aspectos, no hemos creado nada. ¿Qué ha salido de nosotros que no estuviera antes parado ante nosotros, rodeando nuestros ojos, desafiando nuestros pies o nuestras manos?

»Hemos cantado a la Naturaleza (cosa que a ella bien poco le importa). Nunca hemos creado realidades propias, como ella lo hace o lo hizo en tiempos pasados, cuando era joven y llena de impulsos creadores.

»Hemos aceptado, sin mayor reflexión, el hecho de que no puede haber otras realidades que las que nos rodean, y no hemos pensado que nosotros también podemos crear realidades en un mundo nuestro, en un mundo que espera su fauna y su flora propias. Flora y fauna que sólo el poeta puede crear, por ese don especial que le dio la misma madre Naturaleza a él y únicamente a él».

Non serviam. No he de ser tu esclavo, madre Natura; seré tu amo. Te servirás de mí; está bien. No quiero y no puedo evitarlo; pero yo también me serviré de ti. Yo tendré mis árboles que no serán como los tuyos, tendré mis montañas, tendré mis ríos y mis mares, tendré mi cielo y mis estrellas.

Y ya no podrás decirme: «Ese árbol está mal, no me gusta ese cielo.... los míos son mejores».

Yo te responderé que mis cielos y mis árboles son los míos y no los tuyos y que no tienen por qué parecerse. Ya no podrás aplastar a nadie con tus pretensiones exageradas de vieja chocha y regalona. Ya nos escapamos de tu trampa.

Adiós, viejecita encantadora; adiós, madre y madrastra, no reniego ni te maldigo por los años de esclavitud a tu servicio. Ellos fueron la más preciosa enseñanza. Lo único que deseo es no olvidar nunca tus lecciones, pero ya tengo edad para andar solo por estos mundos. Por los tuyos y por los míos.

* Es considerado el primer manifiesto de Vicente Huidobro. Fue leído en 1914 en el Ateneo de Santiago de Chile.

Estética - Artes Poéticas




Pablo Neruda (1938)

Es muy conveniente, en ciertas horas del día o de la noche, observar profundamente los objetos en descanso: las ruedas que han recorrido largas, polvorientas distancias, soportando grandes cargas vegetales o minerales, los sacos de las carbonerías, los barriles, las cestas, los mangos y asas de los instrumentos del carpintero. De ellos se desprende el contacto con el hombre y de la tierra como una lección para el torturado poeta lírico. Las superficies usadas, el gasto que las manos han infligido a las cosas, la atmósfera a menudo trágica y siempre patética de estos objetos, infunde una especie de atracción no despreciable hacia la realidad del mundo. La confusa impureza de los seres humanos se percibe en ellos, la agrupación, uso y desuso de los materiales, las huellas del pie y de los dedos, la constancia de una atmósfera humana inundando las cosas desde lo interno y lo externo. Así sea la poesía que buscamos, gastada como por un ácido por los deberes de la mano, penetrada por el sudor y el humo, oliente a orina y a azucena salpicada por las diversas profesiones que se ejercen dentro y fuera de la ley. Una poesía impura como traje, como un cuerpo, con manchas de nutrición, y actitudes vergonzosas, con arrugas, observaciones, sueños, vigilia, profecías, declaraciones de amor y de odio, bestias, sacudidas, idilios, creencias políticas, negaciones, dudas, afirmaciones, impuestos. La sagrada ley del madrigal y los decretos del tacto, olfato, gusto, vista, oído, el deseo de justicia, el deseo sexual, el ruido del océano, sin excluir deliberadamente nada, sin aceptar deliberadamente nada, la entrada en la profundidad de las cosas en un acto de arrebatado amor, y el producto poesía manchado de palomas digitales, con huellas de dientes y hielo, roído tal vez levemente por el sudor y el uso. Hasta alcanzar esa dulce superficie del instrumento tocado sin descanso, esa suavidad durísima de la madera manejada, del orgulloso hierro. La flor, el trigo, el agua tienen también esa consistencia especial, ese recurso de un magnífico acto. Y no olvidemos nunca la melancolía, el gastado sentimentalismo, perfectos frutos impuros de maravillosa calidad olvidada, dejados atrás por el frenético libresco: la luz de la luna, el cisne en el anochecer, “corazón mío” son sin duda lo poético elemental e imprescindible. Quien huye del mal gusto cae en el hielo.



CONDUCTA Y POESÍA

Cuando el tiempo nos va comiendo con su cotidiano decisivo relámpago, y las actitudes fundadas, las confianzas, la fe ciega se precipitan y la elevación del poeta tiende a caer como el más triste nácar estúpido, nos preguntamos si ha llegado ya la hora de envilecernos.

La dolorida hora de mirar cómo se sostiene el hombre a puro diente, a puras uñas, a puros intereses. Y cómo entran en la casa de la poesía los dientes y las uñas y las ramas del feroz árbol del odio.

Es el poder de la edad o es, tal vez, la inercia que hace retroceder las frutas en el borde mismo del corazón, o tal vez lo «artístico» se apodera del poeta y en vez del canto salobre que las profundas olas deben hacer saltar, vemos cada día al miserable ser humano defendiendo su miserable tesoro de persona preferida?

Ay, el tiempo avanza con ceniza, con aire y con agua! La piedra que han mordido el légamo y la angustia florece de pronto con estruendo de mar, y la pequeña rosa vuelve a su delicada tumba de corola. El tiempo lava y desenvuelve, ordena y continúa.

Y entonces, qué queda de las pequeñas podredumbres, de las pequeñas conspiraciones del silencio, de los pequeños fríos sucios de la hostilidad? Nada, y en la casa de la poesía no permanece nada sino lo que fue escrito con sangre para ser escuchado por la sangre.



En Caballo verde para la Poesía, núm. 3. Madrid, diciembre de 1935.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Poesía de Chile en el metro de Moscú


En Moscú, en una de las estaciones del Metro tuvo lugar la ceremonia solemne del primer “tren poético”.  Desde  el exterior de sus vagones miran a los pasajeros  los rostros de los poetas chilenos Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Gonzalo Rojas, Vicente Huidobro y Nicanor Parra, junto a los que es posible leer  líneas de sus versos y reseñas biográficas en  ruso y en español.

El director adjunto del Metro de Moscú, Igor Ermolenko, en la  inauguración solemne de este suceso expresó:
-Hoy inauguramos un nuevo proyecto, destinado a dar a conocer  alos pasajeros del Metro a los mejores poetas de distintos países.  Se denomina “El tren de la poesía”, destacó Ermolenko.  En este tren poético se presentan reseñas biográficas y fragmentos de las obras de los grandes maestros de la palabra, que con su vida y obra  hicieron un invaluable aporte al arte mundial y fueron estrellas rutilantes del firmamento.

Nuestro primer tren poético está dedicado a la obra  de cinco grandes poetas de la república de Chile, la que en 2010 celebró  el bicentenario de la proclamación de la Independencia.  Estamos seguros de que este proyecto servirá al desarrollo de las relaciones multilaterales entre Rusia y Chile, concluyó.

En la creación del  proyecto, dedicado a poetas de  Chile, tuvo una  activa participación la embajada del país sudamericano en Rusia.  El titular de la misión diplomática, Juan Eduardo Eguiguren, expresó en  la ceremonia:

Y bien, la poesía de Chile comenzó su recorrido por el metro de Moscú, aportando  hermosas notas poéticas  en la vida cotidiana de sus pasajeros.




Fuente: http://spanish.ruvr.ru/2010/11/17/35047324.html

viernes, 12 de noviembre de 2010

Confirmación



Esta noche

 la  luna clandestina

y húmeda

tan azulmente enigmática

viene

a cerciorarse de

mi ausencia.



Luisa García



jueves, 11 de noviembre de 2010

Los cien años de un poeta. Homenaje a Miguel Hernández


En la Feria Internacional del Libro de Santiago

JUEVES 11   (19:00 Hrs.) Acto Inaugural "Los Cien Años de un Poeta: Homenaje a Miguel Hernández

VIERNES 12  (18:30 Hrs.) "Conversaciones sobre Miguel Hernández.
Serie de cuatro coloquios hernandianos con la participación de un destacado panel de especialistas internacionales y nacionales.


1° Coloquio "Miguel Hernández en el contexto literario español de los años 30" (18:30 Hrs.)

2° Coloquio "La relación de Pablo Neruda y Miguel Hernández" (20:00 Hrs.) 



SÁBADO 13 (11:30 Hrs.) "Conversaciones sobre Miguel Hernández"

3° Coloquio "Miguel Hernández ante la poesía latinoamericana"  (11:30 Hrs.)

4° Coloquio "Sobre el significado y el valor de la obra de Miguel Hernández ( 12:30 Hrs.)


Premio Pablo Neruda 2010




El poeta chileno Christian Formoso, nacido en 1971 en Punta Arenas, sur de Chile, obtuvo hoy el Premio Pablo Neruda 2010 "en razón de la originalidad de su obra, donde se conjugan lo histórico, lo étnico, lo indígena y lo intimista".

"Se destaca en su trabajo el universo patagónico y su visión profunda y poética de ese mundo", indica el acta del jurado que otorgó el premio por unanimidad. Formoso es licenciado en Educación en la especialidad inglés de la Universidad de Magallanes y realizó una maestría en Estudios Hispánicos, mención literatura, en la Villanova University, de Philadelphia, Estados Unidos.

Es autor, entre otros poemarios, de "El Odio o la Ciudad Invertida" (1997); "Estaciones cercanas al sueño/Los coros desterrados" (2003); "Puerto de Hambre" (2005) y "El Cementerio más Hermoso de Chile" (2008). Formoso obtuvo el Premio Binacional Literario Chileno-Argentino de la Patagonia, versiones 1998 y 2000.

El jurado que lo galardonó estaba integrado por Edmundo Herrera, de la Sociedad de Escritores de Chile; Matías Rafide, de la Academia Chilena de la Lengua; Oscar Hahn, de la Fundación Pablo Neruda; y Manuel Jofré, de la Universidad de Chile, El premio, en su vigésimo tercera versión, está dedicado a poetas menores de 40 años y entrega 6.000 dólares en una ceremonia que se realiza los 10 de diciembre, fecha que conmemora la entrega del Premio Nobel a Neruda, en 1971. DFB


SANTIAGO DE CHILE, 10 (ANSA)

domingo, 7 de noviembre de 2010

Publican cartas inéditas del intelectual Italo Calvino



Italo Calvino

MADRID.- Italo Calvino, además de ser uno de los narradores más singulares por su mirada mágica y fabuladora de la realidad, fue un gran intelectual, periodista, editor y teórico cuyo pensamiento se puede conocer por su correspondencia, en su mayoría inédita en castellano, que se publica ahora en un libro.

Se trata de un volumen, editado por Siruela, que bajo el título de "Correspondencia (1940-1985)" reúne 240 cartas del escritor italiano dirigidas a su padre, a amigos como el periodista Eugenio Scalfari o a creadores como Alberto Moravia, Cesare Pavese, Natalia Ginzburg, Elsa Morante, Pier Paolo Pasolini, Leonardo Sciascia o Umberto Eco, seleccionadas por el poeta español Antonio Colinas.

Una correspondencia que es todo un material revelador sobre el panorama social, político y literario de la Italia de la segunda mitad del siglo XX.

El compromiso ético y político de Italo Calvino (Cuba, 1923-Italia, 1985) y su inquebrantable defensa de la libertad, mezclados con los acontecimientos y vaivenes que marcaron su vida, quedan patentes en estas cartas, que hacen del autor de "Los amores difíciles" una de las miradas más lúcidas y verdaderas del panorama intelectual.

 "Esta correspondencia es la historia de la narrativa italiana de los años 50 y 60 y su contenido informativo y anecdótico hace de ellas un material teórico y didáctico de primera magnitud", afirma a Efe Colinas, premio Nacional de Traducción en Italia por verter al castellano toda la obra poética de Salvatore Quasimodo.

Colinas, que ha trabajado sobre la edición italiana, que es amplísima, explica que ha hecho una selección por bloques, entre ellos el dedicado a poetas, editores, profesores y figuras del cine, y, entre las misivas, destaca una dirigida a Esther Benítez, la primera en traducir al español a Calvino y a quien, entre otras cosas, muestra sus dudas sobre cómo traducir "El barón rampante".

Otro de los bloques está dedicado al punto de vista sociológico y político de Calvino, "con una fuerte tensión ideológica", añade Colinas. "Aquí se hallan las primera cartas en las que se van viendo la disidencias con el Partido Comunista, en 1944, a partir de la invasión de Hungría por parte de la Unión Soviética", precisa el poeta y narrador.
Calvino luego explica por qué abandonó su militancia en el Partido Comunista Italiano en 1956, con cartas a la dirección del partido o a los trabajadores de la FIAT.

 Unos sucesos que acontecen en paralelo a la escritura de su famosa trilogía, "El barón rampante", "El vizconde demediado" y "El caballero inexistente", libros "todos ellos -precisa Colinas- en los que se ve su sustrato ideológico, su vocación pedagógica y su posición rebelde e independiente contra cualquier abuso de poder".

Fuente: www.emol.com

La herida abierta - Selección de prosas y poesía de Gabriela Mistral


La herida abierta, selección de prosas y poesías de la Premio Nóbel de Literatura Gabriela Mistral, es un libro que su editor Esteban Llorach, ofrece con toda la vitalidad y apasionamiento de su autora.

El texto preparado por Llorach, Premio Nacional de Edición 2003, fue presentado hoy en el Sábado del Libro, realizado en La Calle de Madera de la Plaza de Armas, en esta capital.

Enrique Pérez Díaz, director de la editorial Gente Nueva, institución a cargo de esta publicación, afirmó que el compilador  se renovó al entrar en contacto con la obra de la gran chilena, de lo que resultó uno de esos volúmenes que el lector agradece.

Llorach confesó que entre los muchos textos trabajados en su vida, La herida abierta es el que mayor satisfacción le produce.

Entre las virtudes de esta entrega señaló la diversidad de géneros y  la inclusión de Lecturas para mujeres, poco publicada y hecha a solicitud del ministro de Educación José Vasconcelos, a raíz de la Revolución Mexicana,  considerada una rareza en el  mundo porque incluye autores de casi todas las lenguas.

También citó los trabajos sobre Cuba y Martí, cuya obra conoció tardíamente e influyó mucho en el curso de su trayectoria personal.

Otro de los grandes temas presentes en La herida abierta es el de la unidad latinoamericana, con los antecedentes de Martí y Bolívar con los cuales ella entronca.

Como otra perspectiva esencial está la militancia de esa gran mujer en causas como la defensa de los derechos de la mujer, los niños y los indígenas, y su posición radical ante las injusticias, como cuando se enfrentó al presidente estadounidense Harry Truman en favor de Latinoamérica.

Entre los logros de esta compilación figura  una cronología  elaborada con los manuscritos, libros, entrevistas y otros documentos de la Mistral, mediante la cual, con sus propias palabras, puede seguirse su realización humana, desarrollo e ideología.





lunes, 1 de noviembre de 2010

Feria Internacional del Libro de Santiago 2010


Centro Cultural Estación Mapocho - Santiago de Chile




CHILE  ES EL GRAN HOMENAJEADO EN LA 30ª FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE SANTIAGO

Un atractivo programa que considera la participación de 220 empresas, 700 sellos editoriales, una cifra record de al menos 600 actividades culturales, la presentación de una serie de charlas, talleres, exposiciones, mesas redondas y el lanzamiento de nuevos libros, es parte de la oferta que para este año tiene prevista la 30ª Feria Internacional del Libro de Santiago que además celebra sus 30 años de existencia.

La muestra, abrió sus puertas el viernes 29 de octubre y se extenderá por 16 días hasta el 14 de noviembre inclusive, en el Centro Cultural Estación Mapocho.

Todos los pormenores de lo que será esta fiesta literaria fueron dados a conocer en el marco de una conferencia de prensa celebrada esta mañana en el café Bicentenario de la Biblioteca Nacional.

En el encuentro con la prensa se encontraban presentes el presidente de la Cámara Chilena del Libro, Eduardo Castillo, el escritor y titular de la Fundación Gabriela Mistral, Jaime Quezada y el vicepresidente de la Sociedad de Escritores de Chile, Víctor Sáez.

En el marco del Bicentenario de nuestro país, FILSA tiene este año a Chile como Invitado de Honor, organizando un encuentro nacional sin precedentes donde todas las regiones del país se darán cita para participar en la muestra y en el programa cultural.

En dicho contexto, el Directorio de la Cámara, cursó una invitación oficial a las máximas autoridades del país con el objeto que encabezaran la ceremonia inaugural el 29 de octubre.

De esta forma, desde Arica a Puerto Williams, cada una de las regiones se harán presentes con una variada muestra editorial, la participación de una importante gama de autores y las más diversas manifestaciones culturales entre las que destacan su literatura, artes visuales, sus costumbres y principalmente su música.

Junto a este evento literario, se desarrollarán las 15ª Jornadas Profesionales, oportunidad en la que se congregarán profesionales del libro de todo el país y del extranjero, las 13ª Jornadas de Educación y la XV Conferencia de Bibliotecarios.

El presidente de la Cámara del Libro dio cuenta que, entre los invitados más importantes con los que cuenta esta 30ª versión, destaca el escritor nacional y autor de “La danza de la realidad”, Alejandro Jodorowsky y el Premio Cervantes, Jorge Edwards.

Asimismo, autores como Alberto Fuguet, José Miguel Varas y Patricio Manns también presentarán sus obras más recientes tales como “Aeropuerto”, “Los tenaces” y “El lento silbido de los sables”.

En el plano internacional, resalta el afamado escritor peruano, Alonso Cueto, quien exhibirá en nuestro país su más reciente trabajo policial “La venganza del silencio”. Junto a él también participará su par nacional, Gustavo Rodríguez, autor de la gran novela “La semana tiene 7 mujeres”, el cual le valió la final del premio Planeta-Casamérica 2009. De igual forma, el afamado poeta Antonio Cisneros, será parte de esta importante embajada cultural.

Asimismo y con la presencia de profesionales y empresarios del rubro, los días 27,28 y 29 de octubre, se realizó el Octavo Congreso Iberoamericano de Editores.

El evento, que es organizado por el Grupo Iberoamericano de Editores y la Cámara Chilena del Libro, se desarrollará en el marco de la 30ª Feria Internacional del Libro de Santiago y reunirá a las más diversas federaciones y asociaciones gremiales del libro en lengua española y portuguesa, además de los profesionales del sector y su industria.

Se le dará un lugar especial en la feria al reciente Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, y a su nueva obra “El sueño del celta”. Por otro lado, también habrá novedades en el Fondo de Cultura Económico, ya que se presentará la nueva novela juvenil, Recklees, de la aclamada escritora alemana Cornelia Funke.

Norteamérica también dirá presente de la mano de Bret Easton Ellis y su obra “Suites imperiales”, la que contará con el respaldo de la editorial Random House para su puesta en escena. Esta última también ofrecerá “La tierra dorada” de Bárbara Wood y “Siete vidas” de John Grisham, que corresponden a sus últimos trabajos.

DIA DEL ADULTO MAYOR
El día lunes 8 de Noviembre, la feria estará dedicada al Día del Adulto Mayor y por tanto, los adultos mayores se verán favorecidos en esa fecha con entrada liberada.


DIAS DE LA MUJER
Los días miércoles 3 y 10 de noviembre, la Feria estará dedicada a la mujer y por tanto -en ambas fechas- tendrán entrada liberada

PRECIOS DE LAS ENTRADAS
Los precios de las entradas tendrán un valor de $1500 general de lunes a jueves y $1000 para estudiantes. Viernes, sábado, domingo y festivos los precios serán de $2000 normal y $1500 para alumnos. Los menores hasta 12 años de edad tendrán entrada gratuita.


La Feria abre sus puertas de las 14:00 hasta las 22:00 hrs. de lunes a jueves y los viernes del mediodía hasta las 22.00, al igual que los fines de semana.


Fuente: Cámara Chilena del Libro


domingo, 31 de octubre de 2010

Pablo de Rokha

Pablo de Rokha


Por Naín Nómez

Resulta un lugar común señalar la marginalidad que tuvo la obra literaria y poética de Pablo de Rokha en la tradición literaria chilena. Nacido en 1894 en el oscuro pueblo de Licantén, provincia de Curicó, el poeta asumió desde sus inicios allá por 1916 con sus Versos de infancia publicados en la famosa antología Selva Lírica de Molina y Segura, el destino del relegado, del maldito, del extraño, del desaforado, del que escribe fuera del cánon. De sus 38 libros autopublicados en su mayoría y desaparecidos de bibliotecas y librerías, queda un testimonio de vida y escritura enfrentados a una realidad cultural provinciana, que no supo ver las rupturas estéticas y epistemológicas que proponía el poeta. Las tragedias familiares (muerte de su mujer-musa Winétt de un cáncer en 1951, muerte de su hijo Carlos en 1962, suicidio de su hijo Pablo y de algunos de sus mejores amigos como Joaquín Edwards Bello), y su propio suicidio un 1 de septiembre de 1968, sólo vinieron a completar un periplo de desmesuras incomprendidas y represiones históricas que ponen en cuestión no sólo lo que se entiende por una tradición cultural, sino el destino mismo de sus representantes.

Pablo de Rokha perteneció a un grupo de productores literarios (Neruda, Huidobro, Mistral; Pezoa Véliz), que vivió directamente la contradicción de una modernidad transferida desde Europa a las élites continentales, ligada al progreso desde el siglo XIX, pero también es una marginalidad anunciada estrepitosamente con la estética modernista y reforzada por el tremendismo fragmentario y la crítica a ultranza de los vanguardismos. Frente a un nudo representado y vivido desde un progreso cientificista y tecnológico, que se constituyó cada vez más en un mito altisonante que desgarraba a la sociedad en dos concepciones irreductibles, los poetas buscaron sus orígenes en lo estético y trataron de refundar la historia desde el lenguaje. En este sentido, los discursos rokhianos se instalan en las antípodas candentes de su época, al nuclearse en un discurso movible, caótico y cambiante que buscaba articular vida y escritura, totalidad y sujeto, acción y pensamiento, emoción y razón. Este carácter oscilatorio y "a-rracional" de sus proposiciones discursivas, impidió que la obra de Pablo de Rokha pudiera ser analizada de una manera convincente por una crítica apegada a la funcionalidad de la tradición impresionista, positiva y formalista, cuyo canon era europeo y cuya base estética se apoyaba en géneros establecidos: la lírica, la épica o la dramática. El poeta que nació con el nombre de Carlos Díaz Loyola, fue uno de los precursores de la vanguardia chilena e hispanoamericana. Entre 1916 y 1930 desarrolló una escritura, que a pesar de la influencia de románticos y modernistas, se corrobora con atisbos del simbolismo francés, las reflexiones anarquistas tamizadas por el voluntarismo de la filosofía de Schopenhauer y el mesianismo nietzscheano, a lo que se puede agregar su experiencia de vida ligada a la zona central del país con sus mitos nacionalistas y rurales.

En los textos más relevantes de esos años -Los gemidos (1922), U (1926), Sudamérica (1927) o Escritura de Raimundo Contreras (1929)-, se conforman las formas escriturales y los contenidos que reaparecen como obsesiones permanentes en toda la producción rokhiana: la desmesura y exageración de discursos y temas, la visión grotesca del mundo y de la naturaleza, la crítica social y política del mundo, la visión degradada de la historia humana, la necesidad de una ruptura discursiva para enfrentar la misión suprahumana del vate todavía romántico y maldito, el carácter dialógico de las formas literarias incluyendo los géneros marginales como la diatriba, el discurso político y el testimonio y también discursos orales y épicos. En el segundo período que se despliega entre 1930 y 1950, se desenvuelve el tono épico ratificado por un compromiso político con los republicanos españoles y el comunismo de la Unión Soviética. Escribe poemas, artículos de opinión, ataca a los "enemigos del pueblo" y pretende convertirse en el gran poeta popular de su época. A partir de 1939 y frente al "ninguneo" de la crítica oficial, inicia su propia revista, Multitud; impresa en gran formato con letras rojas y negras, impregnada del altisonante y batallador estilo rokhiano. En el efervescente clima del Frente Popular de los años 30 y 40, la producción literaria del poeta se integra vitalmente a su vida privada y a sus acciones, todo lo cual conforma una suma cuya finalidad es la búsqueda de la igualdad social, y una sociedad más justa, Desde Jesucristo (1933) hasta Arenga sobre el arte (1949), la obra rokhiana se abre por un lado a los cantos de trinchera, mientras por otro incorpora acontecimientos, personajes y lenguajes populares que buscan crear un mito de lo nacional-popular, que tendrá características únicas en la poesía chilena del siglo. Un ejemplo notable de este tipo es el poema "Epopeya de las comidas y las bebidas de Chile".

Si bien la etapa de creación que va de 1950 a 1968, repite en lo fundamental los temas y formas discursivas anteriores del poeta, también va delineando algunas obsesiones ligadas a las angustias de sus últimos días. Elegías como Fuego negro (1953) dedicada a Winétt o cantos doloridos dedicados a sí mismos, como "Canto del macho anciano" de 1961, darán la tónica a un momento en que el poeta siente que la sociedad lo aisla, que su obra no es comprendida y que el Mito Colectivo que quiso plasmar en sus poemas, culmina a veces en un canto desesperado teñido por el dolor y la muerte.

Si se quiere hacer un sucinto de sus aportes fundamentales a la tradición poética chilena e hispanoamericana, éstos no son pocos. Textos surrealistas como Suramérica del 27, integraciones del cubismo y del futurismo en U y Satanás, el carácter suprapoético de lo nacional-popular como categoría de un arquetipo en la "Epopeya", "Campeonato de rayuela", "Rotología del poroto", el intento histórico de unir lo singular con lo universal en la mixtura de épica y lírica, el uso de formas de escritura híbridas e impuras que van desde la diatriba y el panfleto hasta las formas epopéyicas, etc. Pablo de Rokha se salta los géneros de la tradición europea y construye un texto complejo, caótico, fragmentado, multidisciplinario y contradictorio, cuya estética representa una nueva realidad siempre en plasmación. Su escritura es como una herida siempre abierta, manchada, contaminada, cicatrizada y vuelta a abrir, desde la cual manan tanto las diatribas como los cantos de amor, los odios y los encantos, los rojos violentos de la sangre como los venenos de la oscuridad.

Fue nuestro padre violento como solía decir Humberto Díaz Casanueva, fue también un blasfemo como dijo cierto crítico, pero por sobre todo un gran poeta desmesurado, de esos bardos de la tribu que son los testigos dolorosos de su época, que pagan la escritura con la muerte. Treinta años después de su holocausto, lo recordamos como el vanguardista utópico, como el patriarca mesiánico, como el militante incansable, como el terrible y torrencial maldecidor que nos dejó la utopía aferrada a la memoria para que no olvidemos.

Pablo de Rokha - 30 años después.  Rocinante, Nov 1998.
http://www.letras.s5.com/archivonomez.htm

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Estética



Ecuación

1

Al poema como al candado, es menester echarle llave, al poema,

Como a la flor, o a la mujer, o a la ciudad, que es la entrada del hombre;

Al poema, como al sexo, o al cielo.

2

Que nunca el canto se parezca a nada, ni a un hombre, ni a un alma,

Ni a un canto.



4

¿Qué canta el canto? Nada. El canto canta, el canto canta, no como

El pájaro, sino como el canto del pájaro.



5

Seguramente, arden grandes mares rojos, y un sol de piedra, negro,

Por ejemplo, hincha la soledad astronómica con su enorme fruto duro,

Tal vez la tierra es un gran cristal triangular, otra vida y otro tiempo

Gravitan; crecen, demuestran su presencia, atornillados a la arquitectura

Que canta su orden inaudito.



6

Cojo un tomate, adquiero la vieja moneda del otoño, tomo un cinema,

Voy organizando aquel beso y aquel verso que anidó en aquellas pestañas inmensas.



8

¿Edificio de intuiciones? Edificio de imágenes, si, edificio de imágenes, que son productos

Químicamente puros del no-consciente.



10

Escoged un material cualquiera, si, un material cualquiera; no obstante, un material cualquiera determina la biología del poeta; la diagnostica; escoged un material cualquiera, como quien escoge estrellas entre gusanos…



11

Porque hay un material auténtico, como la aceituna del soltero, la empanada del casado, o lo mismo que el vino del día lluvioso, que es la guitarra del calendario, y un material de estafa, de escarnio, que se parece a las locomotoras en el templo, al militar que seduce garzas claras con la espada, gimiendo hacia adentro aquellas violetas enfermas de tiempo y pianos sin aureola, a la higuera que produce lirios.



12

Pero se trabaja exactamente con barro y con sueño…



13

Sólo que la alegría de la golondrina depende de la primera gota de agua---



14

Cuando Dios estaba aún azul adentro del hombre…



16

Que el poema haga reír y haga llorar como una mujer rubia o un hermoso caballo.



17

Y, además, que se ría solo y llore solo, y llore solo como la más morena de las colegialas, sacándose la camisa.



18

El canto, como el sueño, ha de estar cruzado de larvas.



19

El canto, como el mundo.



20

El canto, como el genio, ha de crear atmósferas, temperatura, medida del universo, ambiente, luz, que irradie de soles personales.



21

Medio a medio de la poesía, Tú, lo mismo que el sexo, medio a medio.



(Fragmento de Ecuación. Canto de la fórmula estética, publicado en 1929)




miércoles, 27 de octubre de 2010

Las cartas de Neruda iluminan el revés de la trama

ENTREVISTA AL DIPLOMÁTICO E HISTORIADOR ABRAHAM QUEZADA
por Mario Casasús


En entrevista exclusiva con Clarín.cl Abraham Quezada (1961), defiende la tesis al publicar la correspondencia inédita de Neruda: “un escritor es la totalidad de su lenguaje, de allí que estimo muy relevante escrutar esta nueva frontera en la biografía del poeta. Para comprender el canon mayor elaborado por Neruda, es necesario conocer la escritura menor o referencial que habita en las cartas”. El diplomático e historiador chileno anuncia dos nuevos epistolarios: Neruda-Claudio Véliz (2010) y las cartas entre Neruda y su editor londinense Tom Maschler.

Editor de las antologías: Pablo Neruda. Epistolario viajero 1927-1973 (RIL, 2004); Correspondencia entre Pablo Neruda y Jorge Edwards (Alfaguara, 2007) y Cartas a Gabriela Mistral (RIL, 2009); autor del libro Pedro Aguirre Cerda o la trayectoria de un ideal educativo (1990) y del Diccionario de conceptos históricos y geográficos de Chile (RIL, 2004; 2ª. Ed. 2010).

El poeta Rafael Vargas escribió: “El trabajo de Abraham Quezada como editor es siempre esmerado. En cada libro firma un extenso y puntual estudio preliminar; anota cuidadosamente las cartas; identifica y describe de manera sucinta a casi todas las personas en ellas mencionadas, esclarece las cosas que los corresponsales tratan en clave o se dicen sobre valores entendidos y proporciona el contexto en que las cartas son escritas a través de una pertinente cronología” (Proceso 07/09/2008). Para evitar ser el tercer cartero de Neruda en discordia, Abraham Quezada se pregunta: “Alguna vez he pensado qué me diría Neruda sobre estos trabajos, pues sostuvo más de una vez que, desaparecido de la faz de la tierra, un día ‘publicarán hasta mis calcetines’. Así, mi labor, más que de cartero, ha sido la de ‘publicador de calcetines’”.


MC.- ¿Cuándo comenzaste a leer la poesía de Neruda en su contexto geográfico?, ¿qué diferencia hizo la travesía por Ceilán, España y México a la escritura de Neruda?

AQ.- En mi niñez antofagastina, mi madre junto a sus hermanos solían recitar en los cumpleaños y fiestas familiares. Luego mi madre me contaba acerca de los poetas y escritores nacionales como Gabriela Mistral, Neruda, Pezoa Veliz y otros tantos. Mi acercamiento primario fue a la poesía de cada uno. Luego en la Universidad, a comienzos de los años 80, años de rebeldía política, pude conocer otros aspectos de la vida y obra de Neruda, situarla en un contexto y valorarla tremendamente. Siempre me llamó la atención, cómo nuestro país hasta comienzos de los años 70, tenía dos premios Nobel de Literatura, en circunstancias que ningún otro de América Latina podía exhibir algo semejante. ¿Qué tenemos o teníamos que nos permitió alcanzar tan altas dignidades? Años después, cuando escribí mi primer libro, intenté responder esa pregunta. Hasta el día de hoy la respuesta definitiva todavía ronda en mi cabeza.

Indudablemente los viajes en la vida del poeta, le ayudaron tremendamente, Su estética le debe mucho a los desplazamientos por el mundo. No hay Residencia en la tierra (1935) sin su estada en Oriente, o Canto general (1950) sin su permanencia en México. Le dieron la perspectiva e inspiración necesaria para crear y producir la mejor poesía escrita en el siglo XX, en cualquier idioma agrega un crítico norteamericano.

MC.- ¿Por qué los epistolarios forman parte de otro acercamiento a la poesía de Neruda?

AQ.- La hipótesis que articula mi trabajo epistelográfico tiene que ver con que un poeta, un escritor, un intelectual, “es la totalidad de su lenguaje”, de allí que estimo muy relevante escrutar esta “nueva frontera” en la biografía del poeta. Ello debería permitirnos, a futuro, conocer un nuevo Neruda, más complejo y más humano. Me interesa –asimismo- iluminar algunos aspectos oscurecidos o novedosos en la vida del vate. En el futuro lo que emergerá no será un poeta a partir del mero análisis de su poesía -salvo si se descubre algún nuevo texto o libro-, sino, me parece, será aquello que emane de la llamada “otra escritura” del poeta, que es su correspondencia. En este sentido, me gustaría pedirles a aquellos que conozcan o sepan de cartas o epistolarios de Neruda, que tomen contacto conmigo (asquezada@gmail.com) para poder ensanchar esta interesante labor.

MC.- ¿Prefieres editar epistolarios de corte diplomático?, lo pregunto porque este año Darío Oses publicó las Cartas de amor a Matilde Urrutia (Seix Barral, 2010); seguramente algunas amistades de Neruda conservan recados y postales, por ejemplo, la fotógrafa Sara Facio me dijo que nunca publicará las cartas que le escribieron Neruda y Julio Cortázar…

AQ.- Mi primer libro (Epistolario viajero, RIL Editores 2004), fue de corte diplomático, pero posteriormente, he editado otros, relacionados más bien con aspectos de amistad, políticos o vicisitudes de diverso tipo. Estando en Norteamérica, visité muchos archivos y bibliotecas y pude apreciar que en el caso de sus escritores consagrados, en casi todos los casos, sus obras completas ya editadas comprenden la correspondencia que mantuvo. Por ello estimo que es una de las materias fundamentales tratándose de personalidades como la de Neruda, conocer el “revés de la trama”. Y no por el mero hecho de inmiscuirse o fisgonear en su vida privada, sino para explicarse y muchas veces entender la superficie. Para comprender el canon mayor elaborado por el poeta, es necesario conocer la escritura menor o referencial que habita en las cartas.

MC.- ¿Cuántos epistolarios se han publicado en torno a Neruda de 1975 a 2010?, ¿quién editará las cartas entre el poeta y Claudio Véliz?

AQ.- Se han publicado varios; las Cartas de amor –a Albertina Azocar- editadas por Fernández Larraín (1975), Cartas a Laura editadas por Hugo Montes (1978), Correspondencia durante Residencia en la tierra libro editado por Margarita Aguirre (1980). El reciente trabajo de compilación de Darío Oses sobre la correspondencia entre Neruda y Matilde Urrutia (Cartas de amor; Seix Barral, 2010). Hay otros trabajos de edición de cartas a nivel de publicaciones académicas o cartas sueltas. Yo estoy editando el epistolario de Neruda-Véliz, a cargo de una importante entidad cultural chilena –la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (DIBAM)- y está concebido como un homenaje al Bicentenario de nuestro país.

MC.- ¿Cómo defines la metodología para respaldar tu trabajo editorial?, ¿estás en contacto con otros compiladores de la correspondencia nerudiana?

AQ.- Me gustaría aclarar un punto que se da por supuesto. Compilar y editar un epistolario no es un mero trabajo de adicionar cartas cronológicamente, es mucho más que eso. Es una especial conexión apoyada de un aparato de notas clarificador, de un estudio preliminar contextualizador, una cronología y de un enlace interno vital. Mis trabajos se basan en esa metodología. He visto por ahí algunos epistolarios que más que un diálogo, son un verdadero monólogo, con un aparato de notas inexistente o muy pobre y con errores manifiestos. La correspondencia intercambiada es una foto de la época, por ello hay que ser cuidadoso y hasta meticuloso al tratar de reconstruirla. Me gustan los epistolarios y mantengo cierto contacto con los autores de estos trabajos, aunque no como quisiera. Lo contingente impide a veces hacer lo necesario.

MC.- Durante el Centenario de Neruda publicaste: Epistolario viajero 1927-1973, ¿ahí decidiste que harías los siguientes libros sobre Gabriela Mistral y Jorge Edwards?, ¿por qué excluiste a Mistral y Edwards del primer libro?

AQ.- Nos los excluí apropósito. Aún no tenía acceso a dichas correspondencias. Las cartas que Neruda intercambió con Jorge Edwards, recién pude pesquisarlas en el 2005. Viviendo en Estados Unidos me dediqué una temporada a investigar en la magnífica Biblioteca Firestone de la Princeton University y pude rescatar dichos materiales. Algo similar ocurrió con los textos de la Mistral, a los cuales pude acceder recién en 2008, cuando visité la Columbus Library en Washington D.C.

MC- ¿Regresarás al intercambio de cartas entre Neruda y Gabriela Mistral?, ¿conversaste con Pedro Zegers sobre el inventario del “Archivo Mistral” que donó Doris Atkinson a la Biblioteca Nacional de Chile?

AQ.- No sé si regresaré a esa relación de amistad. Si acaso encuentro nuevos materiales, por supuesto lo haré. El Archivo que llegó a Chile de la Mistral yo lo revisé anticipadamente en Washington. Al parecer, allí no habría cosas nuevas. He sabido que existen algunos textos, que no serían cartas, más bien opiniones o comentarios de la poeta respecto del vate de Temuco. Estimo que dicho carteo podría “crecer o ser complementado” si acaso se recuperan las cartas que la Mistral escribió a Delia del Carril, las que “misteriosamente” se perdieron en 1973.

MC.- Jorge Edwards declaró: “soy el verdadero cartero de Neruda” (EFE, 03/04/2008); Antonio Skármeta no quiso polemizar. ¿Qué te dijo Edwards cuando le presentaste la idea del epistolario editado por Alfaguara?, ¿el narrador recordó la temática de las cartas que se extraviaron entre las mudanzas nerudianas?

AQ.- No sé si Jorge Edwards es el verdadero cartero de Neruda. El caso es que yo, hasta este momento, y esto lo digo con humildad, soy quien más documentos -cartas- ha editado sobre el poeta. Si considero mi cuarto epistolario, el de Neruda y Véliz, he publicado cerca de 150 textos inéditos de la vida del poeta. Lo cual me parece que es un aporte relevante para conocer la vida de uno de nuestros intelectuales más notables y conocidos en el mundo. A modo de ejemplo, tengo un epistolario inédito, en inglés, de cartas que Neruda intercambió con su editor londinense Tom Maschler, que esperan editor. No es una traducción, pues originalmente todos los textos los encontré en ese idioma.

Jorge Edwards me recibió con sorpresa cuando le presenté el trabajo listo de cartas que él intercambió con Neruda. Me parece que no lo esperaba. Nos reunimos en Manhattan una lluviosa mañana de abril de hace unos años y luego continuamos vía e-mail. Le entregué mi trabajo y posteriormente me envió algunas atinadas correcciones. Sí, Jorge Edwards me mencionó que faltaban algunas, pero en todo caso, eran las menos. Las editadas fueron una poco más del 90% de las epístolas que ellos intercambiaron realmente.

MC.- En el libro: Correspondencia entre Neruda y Jorge Edwards (2008), ambos comentan la Carta de los intelectuales cubanos de 1966; en entrevista, Vladimir Ferro me dijo que Casa de las Américas conserva un archivo de cartas inéditas de Neruda, ¿iniciarías un estudio epistolar entre Neruda y Cuba?, ¿qué aprendizaje diplomático nos deja la relación entre Neruda y Cuba?

AQ.- Tengo algunas cartas de Neruda intercambiadas con los cubanos, aunque estoy tratando de obtener otras. Estoy viendo si hay un “corpus” digno de publicarse, más que textos sueltos, los cuales siendo interesantes no darían para un epistolario. Las lecciones que emanan del episodio de la Carta de 1966, es que fue muy amargo y doloroso para Neruda. No obstante, éste mantuvo su férrea adhesión al proceso revolucionario cubano. Con ocasión de la visita de Fidel Castro a Chile, en noviembre de 1971, Neruda dio un discurso en Francia, cuando era Embajador, de notable fidelidad a dicho proceso, el cual se encontraba inédito, hasta que lo publiqué, hace un par de años.

Creo que ha faltado una explicación por parte de los autores de esa misiva respecto de los ataques gratuitos al poeta. Neruda no se lo merecía. No sólo porque había sido el primer poeta en escribir alabanzas a la Revolución Cubana en su libro Canción de gesta (1960), sino porque él era un hombre convencidamente de izquierda. El enojo y molestia con los firmantes de la carta hasta su muerte, es un reflejo de ello.

MC.- Las tres antologías que editaste cuentan con valiosos prólogos, escritos por Hernán Loyola, Jorge Edwards y Sara Vial, ¿cómo involucraste a cada amigo de Neruda?, ¿a quién te gustaría pedirle un prólogo, no importando la imposibilidad por su muerte?

AQ.- He tenido buenos prologuistas, quienes además son mis amigos y estimuladores en esta labor de rescate patrimonial. Alguna vez he pensado qué me diría Neruda sobre estos trabajos, pues sostuvo más de una vez que, desaparecido de la faz de la tierra, un día “publicarán hasta mis calcetines”. Así, mi labor, más que de cartero, ha sido la de “publicador de calcetines”.

MC.- ¿Estudiaste las iniciativas y diligencias del Cónsul y Embajador Neruda en la Academia Diplomática Andrés Bello?, ¿qué valoración hacen los círculos diplomáticos contemporáneos sobre el trabajo del Embajador Neruda?

AQ.- Estuve en la Academia Diplomática “Andrés Bello” entre 1993-1994, pero allí realicé los cursos regulares de Diplomacia, por lo que no pude estudiar aspectos de la vida del poeta. No obstante, no lo abandoné, fue una época de “lecturas fermentales” sobre su vida. Creo que al interior de la cancillería existe una importante valoración acerca de nuestros escritores que obtuvieron el Premio Nobel y constantemente en nuestras misiones diplomáticas estamos ejecutando proyectos culturales relacionados con algún aspecto de la vida de Neruda o la Mistral. Hay un escritor de Valparaíso -Carlos León-, quien señalaba con cierta gracia que Neruda “ha hecho por Chile muchísimo más que todas las embajadas juntas”. En ese sentido, los escritores nacionales consagrados y Neruda en particular, son caballitos de batalla para la representación externa de Chile.

MC.- Finalmente, ¿cuál es la devolución de resultados -in situ- a tu regreso a Chile?, ¿Neruda fue tu cable a tierra durante los años fuera del país?

AQ.- Mi trabajo de edición epistolarios y una serie de artículos que vengo publicando en revistas académicas con textos nerudianos inéditos, constituyen un aporte que efectúo a la nerudología, sin esperar nada a cambio. Para mí es un sacrificio en el sentido latino del término, es decir, un hacer sagrado, por lo que “no espero ni aspiro a la devolución de resultados”. Tiene que ver, eso sí, con lo último que tú señalas. Como mi trabajo diplomático me aparta del país, me desarraiga, Neruda y su mundo me hace regresar. Para suerte mía, el universo nerudiano es un universo en expansión, cuya trama, aparte del polvo cósmico-poético o las constelaciones magallánicas, está constituido por las cartas que intercambió en vida. Allí, hasta el momento, reside mi labor.



Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=103619