Las campanadas de un reloj incierto
indican la hora de mi encuentro
con el espejo de lo ido
sonríe
o tal vez sonllora tu fantasma
en el cristal de la memoria
habla de luces y naufragios
de párpados y besos, de violetas,
de inciensos de aquel amanecer
embriagado de versos
la luna del espejo, como muro de los lamentos
Desvanecidos tus huesos
las coordenadas señalan
todo es ausencia
todo es silencio.

2 comentarios:
Me gusta el muro de los lamentos, ese sonllorar, inigualable.
Gracias por su comentario y gracias también por visitar este rincón literario.
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