lunes, 2 de febrero de 2009

Algo parecido al deseo de nombrarte - tres poemas de Tulio Mendoza Belio






ALGO PARECIDO AL DESEO DE NOMBRARTE


Una vez cerradas las persianas, la mesa puesta,

instalados los cubiertos, la vela roja, el rojo vino,

las copas y la música, me recuesto,

desnudo el torso, a esperarte.

Un perfume tenue insiste en el oro de su gracia,

oigo su lengua reluciente

a través de los vellos que el jeans negro

deja ver desordenadamente.

Algo me fija la vista en un recuerdo,

algo que tiene el calor de la tarde

y la prisa segura de quien sabe de amores.

Ya no importa si en tu ausencia

me ofrezco un destierro bajo manos enemigas,

no importa que no llegues,

que no venga tu cuerpo

a calmar como sabe mis ansias,

me basta la espera,

este acto formalizado en un ambiente

que lleva señas de antaño.

Lo cierto es la belleza,

algo parecido al deseo de nombrarte.




ESCRITO A MEDIA NOCHE


"Yo he nacido, amor, para perderte,

y siempre es tiempo"


Roque Esteban Scarpa



No puede ya la noche silenciar tus ojos

cuando entro y salgo como un testigo oculto

por una calle anónima de tu cuerpo,

ni herir el vuelo en que amas

tanto sueño antiguo desde que te conozco;

somos para morir e inaugurar el parto

de un nuevo día, pequeños dioses, acaso

fantasmas para el color de desearnos tiernamente

ahora, antes de que amanezca la tristeza;

llueve largo en tu región abdominal,

crece una especie de fatiga silenciosa

y sin embargo debemos, debes, ser tan nada

cuando el reloj anuncia que ya es la medianoche;

es mejor callar, adormecer las palabras,

librar el combate en las inmediaciones

de tu sexo, pero antes debo decirte algo:

he regresado por ti, desde tu pelo

hasta tocarte los tobillos,

todo tiempo nuevo nos marca para siempre.




LA ESFERA DE LO INÚTIL


a Luis Cernuda (1902-1963)


Como quien espera el sueño entre ruinas

y teme despertar una vez entrada la noche

porque siente que la luz hiere

el corazón de los que aman entre sombras;

como quien aspira a ser más en otro

y no conoce otra libertad que la de su cuerpo

preso en otro cuerpo destruido

porque sabe que el dolor redime al que padece

y que el fuego justifica su existencia;

como quien desea lo que cambia

y halla goce en el continuo movimiento,

en el eco de un reflejo que da contra algo

porque aunque breve es la dicha

reclama para sí la unánime belleza

que fuera del tiempo perdura evidente;

como quien padece de ángel la memoria

y teme equivocar de puerta o errar de nube

porque conoce el abismo de taladra su frente

cuando deja de amar camino de nadie

y sin alas destruye deseos, ambición y paraíso;

como quien muerto ya en la esfera de lo inútil

intenta levantar la cabeza para creer en la vida

porque no ve el rostro amado detrás de lo que existe

ni aurora que ilumine la noche que se adentra

en el sombrío paisaje de esa ausencia;

como quien ve de su cuerpo la juventud ya distante

y llora de solo el desprecio de la carne por la carne,

así permanezco, herido de muerte, herido de amor.



Tulio Mendoza Belio


Del libro: En tu hermosa materia

Ediciones Etcétera

Concepción/Chile

2005




2 comentarios:

Felipe Sérvulo dijo...

Gracias por darnos a conocer a este excelente poeta.
Te he agregado entre mis blogs favoritos.
Besos mil.

Luisa dijo...

Felipe, saludos, que gusto saber una pizca de ti y que te gustaron estos poemas de Tulio que es un gran poeta y artista. Gracias por incorporarme en tus blogs favoritos. Te mandaré una dirección de la página de Tulio Mendoza, asi puedes investigarlo más. Cariños.