domingo, 14 de septiembre de 2008

Poética de Eduardo Díaz Espinoza



Eduardo Díaz junto a Gonzalo Rojas



SIN RUMBO

Quedo por el resto de la vida deshojando el azul violeta
de la araña delirante húmeda en aturdimientos y recuerdos.

Anudado a la hora furiosa que golpea mi cráneo y no deja dormir,
una dura bestia chupa los gruesos bordes de la polvorienta calle
por la que ese día transitamos y los vientos se iban de bruces
carcomiendo el duro mármol del instante.

Me quedo despierto bebiendo con mis metálicos ojos el océano,
un suspiro de sangre deshoja el momento del naufragio.


SERPENS

Ofidia, ofidia, nadan destellos dentro del que soy, tus ojos
alumbrando tinieblas, habitan mis socavones que
no tienen huellas dignas de mención, apenas líneas tormentosas.

Teñido de color oscuro era el reptil
incubado en las alforjas de la pena,
de lo todo, por oleadas arenas idas
van sepultándome de angustia,
y la máscara de la alegría, es arlequín desfigurándose
en los espejos de los días.

Turbulencia de la descontentadiza, sobrepasando recuerdos
y ternezas

ligera, alada, inocente soledad ardiendo bajo el sol
del medio día, dorada de hermosa apariencia,
atrapadora hasta el ahogo entre nostálgicas mallas metálicas
de silencio.

El enorme esqueleto de la serpens fabulata
enterrada de pétalos resecos
observa irónico,
lejos,
nosotros desterrados del paraíso.



DESCALZA

Crujen los nocturnos pasos de la seda,
tú cuerpo, una maravillosa danza
abiertas volanderas transparentes alas de azucenas.

Despiertan tus pasos éter y cielo, torrencial movimiento.

Mi Hurí da vueltas y vueltas sonidos,
cítaras, aires del Gobi o Samarcanda,
hermosa vientre de aguas plenas
caes en mi boca desesperada.

En los muros húmedos las amapolas de
tanto que nos decimos sin decirnos,
se han marchitado.

SIN PALABRAS

Silencio fue el que se ha guardado, y
vaga ramillete de malignas flores silvestres en mí,
encanto de colores y placer, aroma denso,
bestia furiosa,
hace polvo espeso y mudo las palabras.

Me rodeaste como agua de mar bella mía,
galopamos al cielo entre espumas
las hojas del infierno lanzaron su metal
y puñales de miedo.


COMO NO TE VI…

Lo que se encuentra en la superficie mimetizada,
consciente, pálido de ceguera, y mis respiraciones agobiantes,
sonaba la soledad en la red fría depositada en un fondo de lessonia
trabeculata, solo ví ese bosque de mar, y no sentí tus palabras.

Fue todo perfumado de yodos murmurantes que dan a mi alma
una luna de mágica mar turquesa que me silbaba con gestos y
una brea cascarosa cubre el dolor para no ser visto.

No me hallaste esta noche.


BESTIARIO

IV

El candil oscurecía los gritos
de la gárgola, el desierto había caminado
hasta agotarse, ninguna gota de agua
susurraba cántico alguno,
sólo las piedras hervían de sol
y hablaban mal de la luna.

¿Recuerdas cómo nos atrapó el sudor?

V

Sentimos las señales del desierto
en la sangre de los cactos que
reverdecen la roca, encienden de atacamita y
son los ojos de los dinosaurios enrojeciendo
los atardeceres en los copos
de arena, haciendo madrugar la tierra.

No estamos allí donde quedó la sombra
del viejo animal.

VI

La llama es una estrella errante que vaga
con su carga de lana y la historia Likan Antai,
cubre con la seda del polvo que pisan
sus delgadas patas, el color del medio día
cuando hasta el cielo ruega por una gota de agua.

¿Qué lugar es este amiga mía?

Aún no logramos descifrar el significado
de las notas de ese violín que ardió para nosotros
sus notas de arena y dunas.



Escritor, Eduardo Díaz Espinoza … un pedacito de su historia.

Poeta nacido en las tierras desérticas del norte de Chile (Antofagasta 15 de septiembre de 1937) ha dedicado su vida a la creación y la poesía. Ha publicado Los Mitos derrotados (poemas), Elegía al Chango López (poemas), Pequeña Guía Literaria: Aquelarre (alquelagarre), dice que morirá leyendo y escribiendo.

Poco dado a hablar de sus méritos, este prolífico maestro ha dedicado su vida a enseñar, sentir, descubrir y desarrollar la poesía a innumerables discípulos. Incansable en su creación, certero en sus imágenes, su verso ha hecho escuela, sembrando la semilla poética en sus múltiples talleres literarios.
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Maestro y amigo, gracias por la poesía y feliz cumpleaños!


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Lu : realmente tu nuevo blog, su temática poética y los datos de los escritores me han resultado sumamente enjundiosos. Gracias por tu trabajo al servicio de todos.

Betty

Luisa dijo...

Mi querida Betty, aunque el espíritu de Tinta Verde sigue siendo el mismo, cumplió un ciclo en La Coctelera, ahora, con una nueva fachada, mas prolija y con un sello distinto, sigue caminando y ensayando formas de mostrar que la poesía, aparte de inmortal es un importante medio de comunicar, creando mundos nuevos, únicos y propios que se congregan aquí para dar luz y espacio a quienes gustamos de la escritura.
Un saludo afectuoso y siempre bienvenida.

Iris Fernández Angel dijo...

Excelente rescate y difusión de la obra del escritor antofagastino por autonomasia. En honor a sus años y trayectoria, debieran sus pares solicitar al gobierno regional, municipal un reconocimiento de Hijo ilustre por el aporte literario de gran calidad y opr toda una vida entregada aa fomentar la escritura en los ´jovenes de Antofagasta.
felicitaciones al autor.
Iris fernández Angel, Filial SECH ARICA

CURANDERO TANGO dijo...

Querida Luisa, este blog esta precioso, no puedo creer cuanta bella poesia tienes acumulada en este sitio el cual nitidamente refleja tu admiracion y el amor que encierra tu corazon por las letras, ha sido todo un placer pasar por aqui, Te dejo un abrazo y un beso fraterno con mucho amor, Fabio.

Luisa García dijo...

Querido Fabio, gracias por pasar por mi blog dedicado principalmente a la literatura.

Este post sobre el poeta Eduardo Díaz me trae muchos recuerdos porque cuando lo publiqué él estaba con vida y su producción literaria era abundante. Un abrazo y mi cariño para vos.