viernes, 19 de septiembre de 2008

Maria Beatriz Ortíz y su perseverancia poética




María Beatriz Ortíz (Santiago - Chile) constituye un ejemplo de perseverancia y disciplina. Ha hecho de la poesía un camino viable para la comunicación de su mundo interior y de sus reservadas vicisitudes, logrando llevarnos, con un lenguaje cuidadosamente seleccionado, por los especiales pasajes de su experiencia y sus sentires.

Lu



ARDEN LOS PERROS

Esos hombres comen pedazos de otros y
habitan los socavones del miedo.
Sus poros destilan lava, odio, venganza;
adictos a la perversión
sueñan despiertos aquellos rituales
de la furia con método.
El zumbido de las esquirlas secuestra y escapa,
las bestias deben ser saciadas;
los malditos venden su poesía al mejor postor
por ver la sangre de los propios,
los míos.
Arden los perros,
la jauría tiene alas, tiene noche,
pesadas las garras;
las víctimas oyen despacio sus nombres repetirse
en la cinta del pavor.


LA TORTURA

Sus pasos amordazados en el piso sin ecos,
ven la mitad de los muros salpicados.
Una niebla vela las ventanas ciegas,
inasibles,
de esa prisión sin palabras y sin atmósfera.
La música fatídica de los transformadores
interroga las sospechas.
Vuela su mirada al mundo de afuera,
sus ojos obnubilados
atrapan figuras imprecisas,
el humor de un cielo descompuesto,
las copas desnudas
y tantas hojas que han dejado de ser;
atrapan la rumia amarga
de tantas madrugadas de insomnio
desaguando la memoria
y cosiendo a fuego lento la mortaja.
Él ya no distingue
ignora cuándo
cómo qué.
Pasan días
pasan años
jamás vuelve
luego, siglos.

OFRECE EL SOL RECIÉN AMASADO

Bailan mis pies sobre la tierra abrupta,
la vida se aposenta en esta tierra sustentada
del mismo germen que la funda.
La miro,
a sus espaldas el refugio andino
con su torrente de espuma herida,
se precipita
como un acantilado
en las constelaciones.
Abre su puerta al mundo y
ofrece el sol recién amasado,
el alborozo de las frutas,
los renglones de viñedos
con sus destellos hacia un cielo de pájaros,
que baja a beber su cántico de tinto.
Tierra pregonada por la gente
que goza y sufre su paisaje;
somos poesía cruzada por las fuerzas de la finitud
y el anhelo de un río sin fin.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Marìa Beatrìz: lei tu correo y vine aquì a verficar lo de los comentarios, como estoy recièn hospedada en blogger no se manejar mucho esto, por esta razòn te contesto aquì para ver que sucede y si aparece esta nota. No tienes nada que agradecer, estàs escribiendo poesìa de la buena. Un abrazo.
Lu

Victoria Gonzáles dijo...

Bea querida: Comparto las opiniones de Lu., tu poesía tiene mucha fuerza y sentimiento, creo que es lo esencial en un buen trabajo poético.

Abrazo
Victoria.

Anónimo dijo...

Lu, gracias por tu dedicación al arte.Espero aprezca este comentario
Betty

Jorge Andrés dijo...

Gracias Betty por tu compartir de palabras, frases, verbos, enunciados, indicativos, adverbios, sustantivos y demases; que simplemente nos deja con el corazón y el alma en el aire, ahí donde los cañones truenan como dos copas. Gracia por hacer danzar a mi oído a través de la voz de tus versos.

Saludos con mucho afecto y cariño.

Jorge

Anónimo dijo...

Gracias Jorge por tus copiosas palabras que a mí me saben a flores y me incentivan a seguir plasmando cada vez mejor mi poética.
Un abrazo para ti

Betty